Actualización del Plan Regulador Comunal: los ripios del proceso

Sep 17, 2019 | Opinión

Felipe Schlack Muñoz
Presidente Cámara Chilena de la Construcción, sede Concepción.

Tras 15 años, es de toda lógica que se actualice el Plan Regulador Comunal (PRC) de Concepción, pues las dinámicas de las ciudades van cambiando, lo que amerita ir puliendo nuestros mecanismos de gestión. Dicho eso, nos preocupan los ripios de este proceso. No se ha hablado de densidad ni variables económicas, ni hemos pensado en quienes quieren vivir en el mejor lugar de la ciudad.

Con suma facilidad se instalan mitos como el de la altura libre, que si bien lo sostiene el papel, no lo sostiene nuestro tipo de suelo ni rasantes permitidas. O que se consolide el mito de que con edificios aumenta la congestión del centro, siendo que genera lo contrario, pues la gente va dejando el auto al poder caminar hacia lo que necesita.

Deben aportar quienes regulan, habitan, estudian y también ejecutan. Esos últimos somos nosotros. Y desde nuestra sapiencia técnica, creemos que con la propuesta actual se va a estandarizar la ciudad, sin estudiarla acuciosamente y desconociendo dinámicas de calles y barrios.

Este proceso ha arrojado un tono poco saludable, que deja como los ‘malos de la película’ a quienes construimos. Nada más desenfocado, cuando en cualquier país desarrollado los privados aportan en ejecutar políticas públicas que le mejoran la calidad de vida a la gente. Así fue hace 15 años, cuando ayudamos a revitalizar el centro despoblado y escaso de actividad, a petición de nuestras propias autoridades. Porque de eso se trata, de pensar la ciudad entre todos y no desde trincheras.

Lo hemos dicho en todos los tonos. En ciertos temas debemos un mea culpa, lo estamos trabajando responsablemente y damos certeza de que ciertos estándares van a ir mejorando, como avanzar en la socialización temprana de proyectos.

No obstante, aclaremos que esta supuesta batalla -donde por obtener “likes” algunos pretenden figurar como caudillos para las redes sociales- no es contra nosotros. Debe ser contra la liviandad en la forma de hacer las cosas. Así como vamos, luce todo muy basado en la calculadora electoral, con una votación del Concejo Municipal por el nuevo PRC que será a siete meses de la próxima elección municipal, en octubre de 2020.

Se va a invertir en un gran operativo -como es una consulta ciudadana- que solo le pretende ofrecer cuatro tipos de alturas a los vecinos, sin el debido sustento técnico. ¿Si a usted le pidieran que votara por un sueldo mínimo de $500 mil, $1 millón o $3 millones, qué votaría? Lo mismo ocurre con antojadizamente decirle a la gente que escoja entre 5 o 18 pisos.

La planificación de la ciudad no puede ser resorte de un proceso con cargas ideológicas. Incluso la misma encuesta que aplicó el municipio arrojó como prioridad para los consultados el trabajar el tema de la congestión vehicular (40%).

Vecinas y vecinos: Exíjannos más a todos. Por nuestro lado, aquí vamos a estar para conversar y dar la cara. Pero exijan también que el futuro de la ciudad se defina con responsabilidad, con estudios profundos y todas las variables necesarias.