James Argo, seremi de Vivienda, enfrenta el desafío de mejorar entornos habitacionales

James Argo, seremi de Vivienda, enfrenta el desafío de mejorar entornos habitacionales

Avanzar en temas de conectividad, con uno de los focos centrados en la Ruta 160 y lograr territorios integrados socialmente; son algunos de los énfasis que asoman en la senda de la autoridad.

Con la mirada puesta en dotar a la ciudadanía de proyectos habitacionales con un entorno que les permita acceder a una mejor calidad de vida está el seremi de Vivienda y Urbanismo de la región del Biobío, James Argo (abogado, 31 años).

Una de las prioridades de este desafío es la Ruta 160, que une Concepción con la provincia de Arauco, y que es catalogada como una de las vías con mayor tráfico a nivel regional. A esto suma el explosivo desarrollo inmobiliario que se ha producido en los últimos cinco años, en torno a esa carretera.

Ante este panorama, el seremi expresa que “históricamente hemos sido parte del problema de ir creando urbanizaciones y posteriores proyectos, incluso habitacionales, sin las vialidades necesarias”.

Una de las razones de este crecimiento, argumenta, es que en la última década un tema central en materia de vivienda era terminar con el déficit habitacional. Por ello, “se tomó la decisión de generar la mayor cantidad de viviendas posibles, muchas veces a costa de la calidad de éstas y de una mínima preocupación por su entorno”, reflexiona.

Por ello, hoy el foco del Minvu está puesto no solo en entregar proyectos habitacionales con una buena calidad constructiva, sino también, dotarlos de un entorno con acceso a servicios, áreas verdes, esparcimiento y equipamiento necesario para un mejor vivir.

“Queremos que las personas beneficiadas por nuestros distintos subsidios puedan hacerlos efectivos donde estén bien ubicados y existan servicios, espacios deportivos y culturales. Que los habitantes no estén alejados del lugar donde trabajan o estudian. Ése es el compromiso”, recalca el seremi.

-¿Y qué ocurre en la Ruta 160? Gran parte de los subsidios van hacia esa zona. Entonces ¿cómo se puede dar lo que Ud. dice?

-Nosotros más que intencionar la oferta, porque la demanda existe, nos hacemos cargo de las externalidades. Nuestra misión es trabajar los proyectos que generan un impacto real en la calidad de vida de la gente, como por ejemplo, reduciendo los tiempos de espera en los traslados o ejecutando áreas verdes.

Un caso es el de Michaihue, en San Pedro de la Paz. Materializamos un espacio de regeneración urbana. A nivel nacional son cinco los espacios de este tipo y dos se encuentran en la región. Uno es ése y el otro está en Ribera Norte. Es decir, mejoramos viviendas y nos ocupamos de intervenir el entorno con áreas verdes.

 

Hace una década para terminar con el déficit habitacional se tomó la decisión de generar la mayor cantidad de viviendas posibles, con una mínima preocupación por su entorno.

CONECTIVIDAD VIAL

Uno de los énfasis del Gobierno ha sido optimizar el desplazamiento en las diversas rutas como la carretera 160, donde existen una serie de proyectos viales a corto, mediano y largo plazo. Las iniciativas son trabajadas en conjunto por los Ministerios de Vivienda y Obras Públicas.

El seremi Argo señala que en lo inmediato se entregó una parte del proyecto Costanera Mar, camino alternativo a la colapsada vía 160. Además, sostiene, que el MOP entregará a final de año la construcción de terceras pistas en esa ruta, que hoy se encuentran en ejecución por un monto de inversión de $5 mil millones.

En un mediano plazo, se pretende finalizar la conexión de Costanera Mar en su parte norte con la Ruta 160. El proyecto total tiene una inversión cercana a los $50 mil millones e involucra dos desniveles en diversos puntos y un puente sobre el Estero Los Batros, en San Pedro de la Paz.

Argo puntualiza que se realizarán obras de pavimentación con semáforos e iluminación, entre otras vialidades, que permitan asegurar una buena conectividad. Se trata de una solución bajo la avenida Jorge Alessandri emplazado entre la primera y segunda cepa del Puente Juan Pablo II. Esto se encuentra en etapa de diseño de ingeniería y tiene un costo de $15 mil millones.

Este proyecto tiene como finalidad terminar con los atochamientos en el sector residencial de Huertos Familiares en San Pedro de la Paz.

Por su parte, el puente mecano en el sector del Estero Los Batros permitirá, según Argo, dar continuidad a la Costanera Mar, uniendo Boca Sur con Candelaria y que tendrá un costo de $2 mil millones.

Otra de las iniciativas que se ejecutará y que vendrá a mejorar la conexión hacia los puertos es el Puente Industrial, que tiene como principal objetivo evitar que la carga de camiones que va hacia esa comuna pase por zonas céntricas de Concepción.

El seremi añade que uno de los proyectos relevantes es la Ruta Pie de Monte, que busca sacar el flujo de carga pesada de la Ruta 160, descongestionando esa carretera.

Asimismo, se planifica un corredor de transporte público, el cual si se asegura su diseño y ejecución podría ser realidad en 2022. Hoy se encuentra en ingeniería de detalles, la cual tiene una inversión de $45 millones.

Mario Delannays, seremi de Medio Ambiente y el PDA: “El sector construcción tendrá que ajustarse e innovar”

Mario Delannays, seremi de Medio Ambiente y el PDA: “El sector construcción tendrá que ajustarse e innovar”

*La autoridad señala que Contraloría deberá dar el visto bueno al documento, que contempla como uno de los hitos para el rubro, mayores requisitos en el tema de aislación térmica de viviendas y posibles compensaciones ambientales para megaproyectos inmobiliarios.

Luego que el actual Gobierno realizara una revisión al Plan de Descontaminación Ambiental (PDA) del Gran Concepción, el documento está en manos de la dirección jurídica del Ministerio de Medio Ambiente para su posterior toma de razón en Contraloría y entrada en vigencia.

Pese a este nuevo retraso –la iniciativa es esperada hace más de una década-, Mario Delannays, seremi de Medio Ambiente de la región del Biobío, es optimista y señala que “esperemos que el PDA pueda estar publicado durante este año”.

Lo anterior significaría implementar una serie de medidas preventivas, paliativas y correctivas con el propósito de disminuir las emisiones de material particulado fino 2,5 producidas especialmente por el sector industrial (34%), transporte (5%), calefacción residencial (5%) y quemas agrícolas (2%).

El seremi Delanays explica que la meta es reducir en un 44% las concentraciones diarias de MP 2,5 en 10 años.

La tarea de coordinación no es menor si se tiene en cuenta que se trata del segundo plan de descontaminación ambiental más grande del país, luego de la Región Metropolitana. A esto se agrega que las 10 comunas que abarca: Lota, Coronel, San Pedro de la Paz, Hualqui, Chiguayante, Concepción, Penco, Tomé, Hualpén y Talcahuano, tienen realidades muy distintas en materia ambiental, social y demográfica.

¿Cuáles son los temas que están entrampando la entrada en vigencia del PDA de Concepción?

Este Plan de Descontaminación Ambiental es el segundo más grande de Chile. Se aplicará a 10 comunas de la provincia de Concepción, entonces son bastantes los contenidos y la información que contempla. Desde un punto de vista macro del territorio, hay que definir cómo se aplicará, si por comuna o por área o por especie de polígonos. Esta propuesta es la que tiene que ir a toma de razón de Contraloría.

¿Lo que se está resolviendo entonces es el cómo se va a implementar?

Claro. En esta etapa se hizo una revisión y modificación de algunos aspectos de manera que nos evitemos la vuelta al Consejo de Ministros, instancia por la cual ya pasó.

 

¿Cuáles son los principales cambios?

El plazo es uno de ellos, ahora es de 10 años, antes contemplaba una vigencia de 12. El número de calefactores de recambio aumentaron en 2 mil respecto de lo que tenía el plan original, quedando en 20 mil en ocho años. Y hay otros temas de forma.

VIVIENDAS CON MAYOR ESTANDAR
¿Está definido que este PDA se aplicará en forma gradual? ¿Cómo se implementará?

Lo que entra en vigencia y de lo que nosotros nos debemos preocupar día a día es de la gestión de episodios críticos. Para esto hacemos un pronóstico diario, según las condiciones meteorológicas y así se establecen las restricciones sobre el uso de leña, de calefactores y de las fuentes de emisiones de las industrias. Lo demás tiene que ver con el cambio en los calefactores y los requisitos para que se construyan viviendas con nuevas exigencias de aislación térmica. Luego de la entrada en vigencia del PDA las viviendas deberán cumplir con un estándar más exigente en el tema de la aislación.

El sector construcción deberá adecuarse.

Cambian los indicadores, las tasas de transferencia de calor y la materialidad. Aquí el sector construcción deberá hablar de innovación.

Con viviendas que costarán más, debido a las nuevas exigencias.

Depende. Por eso hablo de que deben ser innovadores.

¿Pero se incrementarán los valores de las viviendas al introducir nueva tecnología, va existir aumento en subsidios para eso?

Van a tener que ser innovadores, de forma que no se incremente el valor de una casa para cumplir los requisitos que le va a imponer el PDA. Lo que exige el plan es una modificación en la envolvente térmica para que la calefacción sea más sustentable.

¿Cree que será complejo para el sector, según la experiencia de comunas como Chillán y Los Ángeles que ya cuentan con PDA?

Las empresas de Concepción tienen experiencia en Chillan donde existe un plan, por lo tanto, el conocimiento ya existe.

De todas maneras van a tener mayor costo si quieren innovar.

No, porque también podemos como Gobierno hacer un esfuerzo por ejemplo, junto a Corfo o Sercotec, para trabajar el tema de economía circular y es muy probable que el próximo año, cuando entre en vigencia el plan, podamos exigir que haya financiamiento particular que tenga que ver con elementos de aislación térmica o construcción. Incluso articular una alianza con universidades y el sector privado para ciertas innovaciones.

COMPENSAR CON ÁREAS VERDES
En el tema de las compensaciones que incluye el PDA, Ud. comentó que proyectos inmobiliarios de gran envergadura posiblemente deberán compensar ¿De qué tipo serán las compensaciones?

Las industrias que no sean capaces en sus procesos de bajar el volumen de material particulado fino deben compensar, sobre el 100% de la diferencia que no cubren. Estas compensaciones tienen relación con procesos de reforestación, áreas verdes y recambio de calefactores. Cada empresa tiene su propia modalidad y ahí haremos su seguimiento.

 

En otro tema, se pretende que los residuos de Bocamina de Coronel se usen para construcción de proyectos…

No es que se usen para proyectos. Lo que pasa es se dará una demanda futura por áridos en la construcción, porque existen varios proyectos presentados en la zona de Chaimávida hacia el norte, por ejemplo. Lo que queremos proponer es que ese pasivo ambiental se reutilice. La idea es que los que venden áridos dentro de su mezcla ocupen esta ceniza que es un residuo que se transforma en materia prima de un insumo.

 

Entonces, a la vez podemos disminuir los volúmenes de origen desconocido de áridos, que no conocemos seriamente de dónde se sacan, por uno que es un pasivo ambiental y transformarlo. Es lógico que podamos hacerlo.

 

Pero el diputado Félix González, conocido ambientalista, dice que esto es igual de contaminante.

Cada persona puede tener su impresión. Distinto es cuando uno se dedica a investigar. Como autoridad ambiental hemos hecho los análisis de tóxicos ambientales correspondientes y con una buena disposición y traslado eso no ocurre.

Una de las exigencias del Plan de Descontaminación Ambiental es una modificación en la envolvente térmica de las viviendas para que la calefacción sea más sustentable.

Emilio Armstrong, seremi de Vivienda y Urbanismo: las líneas de acción que deja esbozadas en su gestión

Emilio Armstrong, seremi de Vivienda y Urbanismo: las líneas de acción que deja esbozadas en su gestión

 

Antes de hacer pública su renuncia, la autoridad se refirió a las propuestas más globales de su cartera y destacó a la región del Biobío como la que cuenta con la mayor cantidad de proyectos de inversión en materia de vivienda. Además, respondió a las críticas sobre uno de los ejes del Gobierno: la integración social.

 

De estilo dialogante y tratando siempre de imprimirle un sello social a su gestión, Emilio Armstrong, seremi de Vivienda y Urbanismo de la región del Biobío, detalló parte de los ejes de su cartera. Lo anterior, previo a conocerse su dimisión al cargo que ejerció desde el inicio de la segunda administración del presidente Sebastián Piñera.

El seremi (ejercerá hasta el 4 de abril) señaló que para este año el Minvu cuenta con un presupuesto de $350 mil millones, monto que está destinado para obras urbanas, parques, vialidades y subsidios en general.

Recalcó que “la región es la que tiene la cartera de proyectos más grande del país. En 2018 contamos con 79 iniciativas disponibles para ser financiadas, casi el doble que la región Metropolitana, que alcanzó los 43 proyectos y superando a la región de Valparaíso, que contaba con 51”.

En una exposición realizada para socios de la CChC Concepción, Armstrong dio a conocer el foco de las inversiones para 2019, donde entre un 70 y 80 % se centran en el ámbito de vivienda. El resto tiene que ver con áreas como infraestructura, vialidad y espacios públicos.

Pero además, entre los temas prioritarios está la descongestión de la Ruta 160 y los subsidios habitacionales.

El seremi explica que la Comisión de Ciudad, Vivienda y Territorio que coordina el Minvu y que está integrada por diversos ministerios, definió como de importancia la descongestión de la Ruta 160 por lo que “parte de los proyectos de infraestructura y de vialidad están dispuestos en ese sector”, afirma.

Entre ellos, iniciativas de corto plazo como la ejecución de terceras pistas, actualmente en construcción por parte del MOP y un plan mayor para conectar la ruta Costanera Mar con avenida Las Torres, en la comuna de San Pedro de la Paz.

Armstrong adelantó que entre septiembre y agosto de este año se realizará una conexión provisoria a través de un puente mecano, lo que permitirá mitigar el tráfico por la vía hacia la provincia de Arauco.

Otro de los mejoramientos se refiere a obras como optimizar el nudo vial del Puente Juan Pablo II en la zona entre Huertos Familiares y Villa Spring-Hill. La totalidad de estas obras contemplan una inversión de $ 51 mil millones.

 

“Si hay algo que como ministerio podamos hacer para que las familias lleguen a los proyectos, lo vamos hacer”.

INTEGRACIÓN SOCIAL

Una de las banderas enarboladas por el Gobierno en materia de vivienda es la integración social y territorial que impulsa a través de sus políticas públicas. Armstrong señala este énfasis como un sello de su gestión.

-Si bien los programas de integración social han sido exitosos en ese aspecto, existen reparos frente a la operatividad de los decretos. ¿Opina que es así?

Las entidades patrocinantes (EP) nos han señalado que existe una gran demanda por este tipo de proyectos. Por ello, en el presupuesto original se contaba con 2 mil 700 subsidios y actualmente tenemos a disposición 3.746 para este año. Lo que significa un aumento de un 40 %. La región es una de las que tiene la mayor cantidad de subsidios de este tipo en el país.

Creo que en el tema de la integración, la polémica se dio en Santiago, por el proyecto impulsado en la comuna de Las Condes.

-Pero aquí el foco va por otro lado. A las empresas constructoras les cuesta captar familias vulnerables para completar los cupos que requieren los proyectos.

Las empresas postulan proyectos y lo que entiendo es que hacen un análisis de mercado. Entonces, si postulan un proyecto es porque tienen la gente. Esa es la lógica del programa y por eso es tan exitoso.

Ahora si las empresas han presentado los proyectos, se los han ganado y después no tienen la gente, a lo mejor hubo un problema de estimación de la demanda por las diferentes tipologías del departamento. Pero, por supuesto que si hay algo que como ministerio podamos hacer para que las familias lleguen a los proyectos, lo vamos hacer. Y lo hemos hecho, como realizar llamados especiales.

-¿No será mejor que en vez de un solo llamado al año, que le agrega presión a las constructoras, se realicen dos o tres?

Los llamados especiales deben tener una razón de peso, lo hemos hecho y no es problema. Pero la presentación del proyecto es responsabilidad de las empresas. Si la empresa no va a poder tener los cupos de familias vulnerables mejor no lo presente. Sin embargo, hemos percibido desde el mundo privado y de los beneficiarios que estos proyectos son exitosos porque cumplen el rol para el cual fueron diseñados.

-En cuanto a los subsidios ¿se da una centralización donde zonas más pequeñas quedan rezagadas?

Se ha hecho una descentralización de los diferentes programas que tiene el ministerio.

-Respecto del Plan Regulador Metropolitano ¿es atribución de éste normar alturas de edificaciones?

No, cada comuna va regulando sus decisiones y éste es el caso. Lo que define este plan son aspectos intercomunales, como por ejemplo, zonas de parques intercomunales. Definir alturas y densidades de las ciudades son atribuciones de los planes comunales.

-¿Pero el ministerio puede dar directrices hacia dónde crece una comuna, por ejemplo?

Las tendencias en todo el mundo son densificar o crecer en extensión. Como ministerio tenemos un rol social, por lo tanto como la población es diversa debemos aspirar a poder materializar las dos opciones.

-Y a su juicio ¿hacia dónde podría ir el desarrollo de Concepción?

Por ejemplo, la zona hacia Coronel es el área natural de crecimiento.

-Pero está colapsada

Una vez me dijeron que debía congelar los permisos de edificación en San Pedro de la Paz… Lo obvio es que manera natural, las familias no van a querer irse a un lugar congestionado. Pero como Minvu no damos directrices tajantes, sino que hacemos un análisis técnico y sugerimos que el crecimiento se puede hacer hacia las llamadas zonas de reserva. Eso es lo que hacemos hoy, un análisis de todas las variables.

 

Juan Pablo González, director de Serviu región del biobío: “Hay procesos críticos en el Serviu que son perfectibles”

Juan Pablo González, director de Serviu región del biobío: “Hay procesos críticos en el Serviu que son perfectibles”

El nuevo jefe del servicio plantea una gestión conectada con la ciudadanía.

El nuevo jefe de servicio señala que el rumbo de la entidad estará marcado por formar equipos de alto desempeño y optimizar algunos procesos al interior de Serviu. Respecto del trabajo con la CChC espera una relación estrecha y seguimiento a los acuerdos.

Entusiasmado y contento de asumir la dirección del Servicio de Vivienda y Urbanismo (Serviu) de la región del Biobío, está el ingeniero civil bioquímico y militante de Evópoli, Juan Pablo González Tobar, quien fue presentado a fines de agosto como nuevo jefe de ese servicio.

El profesional se desempeñó durante doce años en Essbio y previo a su nombramiento en el Serviu, ejercía como gerente de Desarrollo. Hoy tiene a su cargo una entidad que cuenta con más de 600 funcionarios a nivel local y que actualmente enfrenta una investigación interna para esclarecer el posible fraude de $ 360 millones que, supuestamente realizó una funcionaria, y que además es materia de investigación por parte del Ministerio Público.

En este sentido, González ya ha priorizado entre sus lineamientos la idea de mejorar los procesos al interior del organismo y también potenciar equipos de alto desempeño en esa repartición.

• ¿Cómo ha sido la llegada a este servicio?
• Ha sido bastante intensa. La etapa de instalación no es fácil. Armar el equipo de gabinete e interiorizarme sobre un servicio que es un “verdadero buque”, que cuenta con dos áreas muy potentes, como el departamento técnico y de operaciones habitacionales; más otras unidades de soporte como son finanzas, administración, control y gestión es una gran tarea. Sin embargo, lo que me tiene contento es ver la concreción de anhelos de quienes son nuestro foco de atención y a los que podemos mejorar su calidad de vida, ésa es una experiencia muy satisfactoria.

• Y el cambio desde el ámbito privado al sector público ¿lo ha sentido muy complicado?
El sector público es un mundo desconocido. Hay bastante tecnicismo que procesar y eso no se da de un día para otro. Entiendo que es un proceso.

• ¿Cuáles son sus fortalezas para encabezar este servicio?
Tengo una alta capacidad de gestión, de lograr que las cosas resulten. En mis años de experiencia laboral he estado ligado a áreas de construcción de proyectos, ejecución y desarrollo de negocios, lo que me permite tener una visión global desde la operación y construcción de iniciativas.

• ¿Cuál será su sello en el Serviu?
Obviamente hay un plan que viene desde Santiago, pero hay que comenzar a trabajarlo localmente. En ese marco, creo que no vengo a enseñarles, sino a poner mis capacidades, como son generar confianza para potenciar equipos de alto rendimiento, porque el expertiz y los conocimientos ya están. Creo en los grupos de alto desempeño. En mi trayectoria en el ámbito privado siento que he podido formar buenos equipos.

Entonces, en este servicio están los conocimientos y tenemos que ser capaces de potenciarlos y que brillen.

 

RELACION CON EL GREMIO

¿Se puede modernizar un servicio desde regiones y que muchas veces ha sido catalogado de “burocrático”?

• Otro de los pilares es el que tiene que ver con los procesos. Es decir, cómo somos capaces de mejorar y optimizar ciertos procesos que tienen un impacto importante en nuestros grupos de interés. Estoy convencido que se puede, no creo que porque sea una empresa estatal estemos amarrados a ciertos protocolos, que no se pueden modernizar. Creo que hay formas para ello.

• ¿Cómo cuáles?
• Hay procesos críticos y que podemos analizarlos y hacer que mejoren, como por ejemplo, que podamos guiar de mejor manera a quienes requieren ayuda de nosotros o tener una óptima relación con otro de nuestros grupos de interés, que son las constructoras.

“Debemos estar conectados con la comunidad, si no es así, los proyectos no estarán acordes a sus necesidades”.

EXPERIENCIA LABORAL

Juan Pablo González Tobar (43 años, casado, dos hijas) nació en Viña del Mar y estudió ingeniería civil en la Universidad Católica de Valparaíso. Se inició laboralmente en la Mutual de Seguridad en Santiago. Luego formó, con un amigo, una consultora de ingeniería. Posteriormente, ingresó a Essbio, empresa en la trabajó durante doce años, ocupando diferentes cargos. Estuvo en Talca en Nuevo Sur –filial de esa compañía-, fue subgerente de ingeniería, y en Biodiversa ocupó la gerencia de Negocios. Previo a asumir en Serviu, estaba a cargo de la subgerencia de Desarrollo.

• ¿Qué importancia cree que tiene la CChC para ayudar en esa tarea?
• Es fundamental. Los gremios como la CChC son canalizadores de los requerimientos e inquietudes de sus asociados. Por lo que el trabajo con esta entidad es uno de los pilares de la gestión.

• ¿Cómo espera que sea su relación con el gremio?
Creo que debe ser permanente y estrecha. Con una agenda que nos permita recoger sus inquietudes y observaciones, pues sus asociados son usuarios de este servicio. Lo primordial es buscar soluciones en conjunto con las que podamos mejorar el servicio y sus procesos. No olvidando que el propósito final es lograr una mejor condición de vida de los habitantes de la región. Hay que elaborar una agenda de trabajo intensa y realizar un seguimiento a los compromisos que se adquieran, con el objetivo de tener una mejor relación.

• ¿Seguirá siendo una prioridad la integración territorial?
Hacer proyectos de integración y construir espacios adecuados a cada comunidad es lo que buscamos. No solo basta con construir la casa, sino que la calidad de vida tiene que ver con el entorno donde se habita y eso significa dotar de mejores espacios públicos e interconexiones de transporte. Esto nos obliga a mirar cada proyecto más allá de las características técnicas, de lo que verdaderamente necesitan las localidades. Hoy no podemos hacer las cosas de espalda a la población. Hay que estar conectados, porque si no lo estamos, los proyectos no estarán de acuerdo con los reales requerimientos de la ciudadanía. 

 

 

EL “SALTO” AL MUNDO PÚBLICO

“Muchos me han preguntado por qué me interesó el servicio público”, dice el director de Serviu al ser consultado sobre qué lo motivo a renunciar al ámbito privado e incorporarse a través del sistema de Alta Dirección Pública (ADP) a este nuevo cargo.
Expresa que “buscar un trabajo que tuviera un mayor impacto social era una deuda que tenía a nivel personal. Esta finalidad siempre me ha motivado”. Cree que en Serviu existe la combinación perfecta para ejercer una labor técnica, la cual como ingeniero conoce, y el poder concretar el espíritu de servicio que lo mueve en su quehacer cotidiano.

 

MIRADA INTEGRAL

Serviu vendió un terreno en la remodelación paicaví, donde hoy se planea edificar una automotora ¿habrá una política para futuras ventas, para que como Ud. dice los proyectos sean acordes a lo que necesita la ciudadanía?
• Solicité al Equipo de Suelos realizar un levantamiento de los espacios que están en esa condición y son 12 los sitios potenciales a ser vendidos. Lo que hay que hacer es ver cómo mejoramos los potenciales procesos de venta. No podemos vender un terreno sin entender lo que va a pasar ahí. El mensaje es cómo hacer que estas posibles ventas no generen un impacto negativo en la comunidad.

¿Va a revisar este tipo de procesos?
• Hay que revisar nuestros procesos y tener claro para qué proyectos se van a vender estos 12 espacios. No podemos condicionarlos, pero sí visualizar las consecuencias de manera de ser “mejores vecinos”. La mirada debe ser integral.

¿De qué otra manera se pueden mejorar los procesos al interior del servicio?
• Primero hay que observar cada uno de ellos. Analizar si son perfectibles o no y luego mirar otras realidades, experiencias de otros lados y si son buenas, incorporarlas. En el Serviu hay procesos perfectibles. Claramente, una agenda tecnológica ayuda, pero ésa es la segunda fase, primero debo clarificar qué quiero hacer y los objetivos.