Emilio Armstrong, seremi de Vivienda y Urbanismo: las líneas de acción que deja esbozadas en su gestión

Emilio Armstrong, seremi de Vivienda y Urbanismo: las líneas de acción que deja esbozadas en su gestión

 

Antes de hacer pública su renuncia, la autoridad se refirió a las propuestas más globales de su cartera y destacó a la región del Biobío como la que cuenta con la mayor cantidad de proyectos de inversión en materia de vivienda. Además, respondió a las críticas sobre uno de los ejes del Gobierno: la integración social.

 

De estilo dialogante y tratando siempre de imprimirle un sello social a su gestión, Emilio Armstrong, seremi de Vivienda y Urbanismo de la región del Biobío, detalló parte de los ejes de su cartera. Lo anterior, previo a conocerse su dimisión al cargo que ejerció desde el inicio de la segunda administración del presidente Sebastián Piñera.

El seremi (ejercerá hasta el 4 de abril) señaló que para este año el Minvu cuenta con un presupuesto de $350 mil millones, monto que está destinado para obras urbanas, parques, vialidades y subsidios en general.

Recalcó que “la región es la que tiene la cartera de proyectos más grande del país. En 2018 contamos con 79 iniciativas disponibles para ser financiadas, casi el doble que la región Metropolitana, que alcanzó los 43 proyectos y superando a la región de Valparaíso, que contaba con 51”.

En una exposición realizada para socios de la CChC Concepción, Armstrong dio a conocer el foco de las inversiones para 2019, donde entre un 70 y 80 % se centran en el ámbito de vivienda. El resto tiene que ver con áreas como infraestructura, vialidad y espacios públicos.

Pero además, entre los temas prioritarios está la descongestión de la Ruta 160 y los subsidios habitacionales.

El seremi explica que la Comisión de Ciudad, Vivienda y Territorio que coordina el Minvu y que está integrada por diversos ministerios, definió como de importancia la descongestión de la Ruta 160 por lo que “parte de los proyectos de infraestructura y de vialidad están dispuestos en ese sector”, afirma.

Entre ellos, iniciativas de corto plazo como la ejecución de terceras pistas, actualmente en construcción por parte del MOP y un plan mayor para conectar la ruta Costanera Mar con avenida Las Torres, en la comuna de San Pedro de la Paz.

Armstrong adelantó que entre septiembre y agosto de este año se realizará una conexión provisoria a través de un puente mecano, lo que permitirá mitigar el tráfico por la vía hacia la provincia de Arauco.

Otro de los mejoramientos se refiere a obras como optimizar el nudo vial del Puente Juan Pablo II en la zona entre Huertos Familiares y Villa Spring-Hill. La totalidad de estas obras contemplan una inversión de $ 51 mil millones.

 

“Si hay algo que como ministerio podamos hacer para que las familias lleguen a los proyectos, lo vamos hacer”.

INTEGRACIÓN SOCIAL

Una de las banderas enarboladas por el Gobierno en materia de vivienda es la integración social y territorial que impulsa a través de sus políticas públicas. Armstrong señala este énfasis como un sello de su gestión.

-Si bien los programas de integración social han sido exitosos en ese aspecto, existen reparos frente a la operatividad de los decretos. ¿Opina que es así?

Las entidades patrocinantes (EP) nos han señalado que existe una gran demanda por este tipo de proyectos. Por ello, en el presupuesto original se contaba con 2 mil 700 subsidios y actualmente tenemos a disposición 3.746 para este año. Lo que significa un aumento de un 40 %. La región es una de las que tiene la mayor cantidad de subsidios de este tipo en el país.

Creo que en el tema de la integración, la polémica se dio en Santiago, por el proyecto impulsado en la comuna de Las Condes.

-Pero aquí el foco va por otro lado. A las empresas constructoras les cuesta captar familias vulnerables para completar los cupos que requieren los proyectos.

Las empresas postulan proyectos y lo que entiendo es que hacen un análisis de mercado. Entonces, si postulan un proyecto es porque tienen la gente. Esa es la lógica del programa y por eso es tan exitoso.

Ahora si las empresas han presentado los proyectos, se los han ganado y después no tienen la gente, a lo mejor hubo un problema de estimación de la demanda por las diferentes tipologías del departamento. Pero, por supuesto que si hay algo que como ministerio podamos hacer para que las familias lleguen a los proyectos, lo vamos hacer. Y lo hemos hecho, como realizar llamados especiales.

-¿No será mejor que en vez de un solo llamado al año, que le agrega presión a las constructoras, se realicen dos o tres?

Los llamados especiales deben tener una razón de peso, lo hemos hecho y no es problema. Pero la presentación del proyecto es responsabilidad de las empresas. Si la empresa no va a poder tener los cupos de familias vulnerables mejor no lo presente. Sin embargo, hemos percibido desde el mundo privado y de los beneficiarios que estos proyectos son exitosos porque cumplen el rol para el cual fueron diseñados.

-En cuanto a los subsidios ¿se da una centralización donde zonas más pequeñas quedan rezagadas?

Se ha hecho una descentralización de los diferentes programas que tiene el ministerio.

-Respecto del Plan Regulador Metropolitano ¿es atribución de éste normar alturas de edificaciones?

No, cada comuna va regulando sus decisiones y éste es el caso. Lo que define este plan son aspectos intercomunales, como por ejemplo, zonas de parques intercomunales. Definir alturas y densidades de las ciudades son atribuciones de los planes comunales.

-¿Pero el ministerio puede dar directrices hacia dónde crece una comuna, por ejemplo?

Las tendencias en todo el mundo son densificar o crecer en extensión. Como ministerio tenemos un rol social, por lo tanto como la población es diversa debemos aspirar a poder materializar las dos opciones.

-Y a su juicio ¿hacia dónde podría ir el desarrollo de Concepción?

Por ejemplo, la zona hacia Coronel es el área natural de crecimiento.

-Pero está colapsada

Una vez me dijeron que debía congelar los permisos de edificación en San Pedro de la Paz… Lo obvio es que manera natural, las familias no van a querer irse a un lugar congestionado. Pero como Minvu no damos directrices tajantes, sino que hacemos un análisis técnico y sugerimos que el crecimiento se puede hacer hacia las llamadas zonas de reserva. Eso es lo que hacemos hoy, un análisis de todas las variables.

 

Juan Pablo González, director de Serviu región del biobío: “Hay procesos críticos en el Serviu que son perfectibles”

Juan Pablo González, director de Serviu región del biobío: “Hay procesos críticos en el Serviu que son perfectibles”

El nuevo jefe del servicio plantea una gestión conectada con la ciudadanía.

El nuevo jefe de servicio señala que el rumbo de la entidad estará marcado por formar equipos de alto desempeño y optimizar algunos procesos al interior de Serviu. Respecto del trabajo con la CChC espera una relación estrecha y seguimiento a los acuerdos.

Entusiasmado y contento de asumir la dirección del Servicio de Vivienda y Urbanismo (Serviu) de la región del Biobío, está el ingeniero civil bioquímico y militante de Evópoli, Juan Pablo González Tobar, quien fue presentado a fines de agosto como nuevo jefe de ese servicio.

El profesional se desempeñó durante doce años en Essbio y previo a su nombramiento en el Serviu, ejercía como gerente de Desarrollo. Hoy tiene a su cargo una entidad que cuenta con más de 600 funcionarios a nivel local y que actualmente enfrenta una investigación interna para esclarecer el posible fraude de $ 360 millones que, supuestamente realizó una funcionaria, y que además es materia de investigación por parte del Ministerio Público.

En este sentido, González ya ha priorizado entre sus lineamientos la idea de mejorar los procesos al interior del organismo y también potenciar equipos de alto desempeño en esa repartición.

• ¿Cómo ha sido la llegada a este servicio?
• Ha sido bastante intensa. La etapa de instalación no es fácil. Armar el equipo de gabinete e interiorizarme sobre un servicio que es un “verdadero buque”, que cuenta con dos áreas muy potentes, como el departamento técnico y de operaciones habitacionales; más otras unidades de soporte como son finanzas, administración, control y gestión es una gran tarea. Sin embargo, lo que me tiene contento es ver la concreción de anhelos de quienes son nuestro foco de atención y a los que podemos mejorar su calidad de vida, ésa es una experiencia muy satisfactoria.

• Y el cambio desde el ámbito privado al sector público ¿lo ha sentido muy complicado?
El sector público es un mundo desconocido. Hay bastante tecnicismo que procesar y eso no se da de un día para otro. Entiendo que es un proceso.

• ¿Cuáles son sus fortalezas para encabezar este servicio?
Tengo una alta capacidad de gestión, de lograr que las cosas resulten. En mis años de experiencia laboral he estado ligado a áreas de construcción de proyectos, ejecución y desarrollo de negocios, lo que me permite tener una visión global desde la operación y construcción de iniciativas.

• ¿Cuál será su sello en el Serviu?
Obviamente hay un plan que viene desde Santiago, pero hay que comenzar a trabajarlo localmente. En ese marco, creo que no vengo a enseñarles, sino a poner mis capacidades, como son generar confianza para potenciar equipos de alto rendimiento, porque el expertiz y los conocimientos ya están. Creo en los grupos de alto desempeño. En mi trayectoria en el ámbito privado siento que he podido formar buenos equipos.

Entonces, en este servicio están los conocimientos y tenemos que ser capaces de potenciarlos y que brillen.

 

RELACION CON EL GREMIO

¿Se puede modernizar un servicio desde regiones y que muchas veces ha sido catalogado de “burocrático”?

• Otro de los pilares es el que tiene que ver con los procesos. Es decir, cómo somos capaces de mejorar y optimizar ciertos procesos que tienen un impacto importante en nuestros grupos de interés. Estoy convencido que se puede, no creo que porque sea una empresa estatal estemos amarrados a ciertos protocolos, que no se pueden modernizar. Creo que hay formas para ello.

• ¿Cómo cuáles?
• Hay procesos críticos y que podemos analizarlos y hacer que mejoren, como por ejemplo, que podamos guiar de mejor manera a quienes requieren ayuda de nosotros o tener una óptima relación con otro de nuestros grupos de interés, que son las constructoras.

“Debemos estar conectados con la comunidad, si no es así, los proyectos no estarán acordes a sus necesidades”.

EXPERIENCIA LABORAL

Juan Pablo González Tobar (43 años, casado, dos hijas) nació en Viña del Mar y estudió ingeniería civil en la Universidad Católica de Valparaíso. Se inició laboralmente en la Mutual de Seguridad en Santiago. Luego formó, con un amigo, una consultora de ingeniería. Posteriormente, ingresó a Essbio, empresa en la trabajó durante doce años, ocupando diferentes cargos. Estuvo en Talca en Nuevo Sur –filial de esa compañía-, fue subgerente de ingeniería, y en Biodiversa ocupó la gerencia de Negocios. Previo a asumir en Serviu, estaba a cargo de la subgerencia de Desarrollo.

• ¿Qué importancia cree que tiene la CChC para ayudar en esa tarea?
• Es fundamental. Los gremios como la CChC son canalizadores de los requerimientos e inquietudes de sus asociados. Por lo que el trabajo con esta entidad es uno de los pilares de la gestión.

• ¿Cómo espera que sea su relación con el gremio?
Creo que debe ser permanente y estrecha. Con una agenda que nos permita recoger sus inquietudes y observaciones, pues sus asociados son usuarios de este servicio. Lo primordial es buscar soluciones en conjunto con las que podamos mejorar el servicio y sus procesos. No olvidando que el propósito final es lograr una mejor condición de vida de los habitantes de la región. Hay que elaborar una agenda de trabajo intensa y realizar un seguimiento a los compromisos que se adquieran, con el objetivo de tener una mejor relación.

• ¿Seguirá siendo una prioridad la integración territorial?
Hacer proyectos de integración y construir espacios adecuados a cada comunidad es lo que buscamos. No solo basta con construir la casa, sino que la calidad de vida tiene que ver con el entorno donde se habita y eso significa dotar de mejores espacios públicos e interconexiones de transporte. Esto nos obliga a mirar cada proyecto más allá de las características técnicas, de lo que verdaderamente necesitan las localidades. Hoy no podemos hacer las cosas de espalda a la población. Hay que estar conectados, porque si no lo estamos, los proyectos no estarán de acuerdo con los reales requerimientos de la ciudadanía. 

 

 

EL “SALTO” AL MUNDO PÚBLICO

“Muchos me han preguntado por qué me interesó el servicio público”, dice el director de Serviu al ser consultado sobre qué lo motivo a renunciar al ámbito privado e incorporarse a través del sistema de Alta Dirección Pública (ADP) a este nuevo cargo.
Expresa que “buscar un trabajo que tuviera un mayor impacto social era una deuda que tenía a nivel personal. Esta finalidad siempre me ha motivado”. Cree que en Serviu existe la combinación perfecta para ejercer una labor técnica, la cual como ingeniero conoce, y el poder concretar el espíritu de servicio que lo mueve en su quehacer cotidiano.

 

MIRADA INTEGRAL

Serviu vendió un terreno en la remodelación paicaví, donde hoy se planea edificar una automotora ¿habrá una política para futuras ventas, para que como Ud. dice los proyectos sean acordes a lo que necesita la ciudadanía?
• Solicité al Equipo de Suelos realizar un levantamiento de los espacios que están en esa condición y son 12 los sitios potenciales a ser vendidos. Lo que hay que hacer es ver cómo mejoramos los potenciales procesos de venta. No podemos vender un terreno sin entender lo que va a pasar ahí. El mensaje es cómo hacer que estas posibles ventas no generen un impacto negativo en la comunidad.

¿Va a revisar este tipo de procesos?
• Hay que revisar nuestros procesos y tener claro para qué proyectos se van a vender estos 12 espacios. No podemos condicionarlos, pero sí visualizar las consecuencias de manera de ser “mejores vecinos”. La mirada debe ser integral.

¿De qué otra manera se pueden mejorar los procesos al interior del servicio?
• Primero hay que observar cada uno de ellos. Analizar si son perfectibles o no y luego mirar otras realidades, experiencias de otros lados y si son buenas, incorporarlas. En el Serviu hay procesos perfectibles. Claramente, una agenda tecnológica ayuda, pero ésa es la segunda fase, primero debo clarificar qué quiero hacer y los objetivos.