Claudio Sepúlveda, presidente del Comité de Infraestructura: “Las empresas están esperanzadas en el plan de reactivación del Gobierno”

Nov 3, 2020 | Nuestros Socios

El dirigente abordó los desafíos de las empresas en el marco del plan de recuperación económica. Destacó que como son obras de menor envergadura, las firmas locales tienen enormes posibilidades de participar en su ejecución y así, liderar la reactivación.

El sector construcción ha sufrido importantes impactos producto de la pandemia. Sin embargo, en medio de este panorama, las obras de infraestructura han sido las únicas -junto a las de vivienda sociales- que no han visto interrumpida su actividad al ser declaradas como esenciales.

Hoy, dice Claudio Sepúlveda, presidente del Comité de Infraestructura Pública y Contratistas Generales del gremio local, la industria anhela que el programa de reactivación del Gobierno se acelere para ejecutar las obras y, de esta forma, dinamizar la economía de la Región.

¿Éste es el principal tema para su gestión durante el periodo que queda?

Creo que la pandemia y sus consecuencias controlarán el devenir. Por ello, el trabajo será mantener a las empresas unidas, participando y colaborando en todo lo que sea necesario para recuperar la actividad.

Pero, además, enfocarnos en el plan de reactivación que propuso el Gobierno y en el cual las empresas están muy esperanzadas.

Se mejora el panorama de las empresas del sector con este plan anunciado.

La verdad es que ha costado que el plan se conozca en detalle. Porque han ido apareciendo nuevas definiciones. Lo que conocemos es que se trata de una gran cantidad de obras de pequeña envergadura y la posibilidad de que las empresas locales puedan abordarlas directamente es cierta, porque están en mejor posición para ejecutar esas obras.

Como son obras que en alguna etapa ya están adelantadas, no van a requerir de muchos trámites, lo que es bueno porque pueden ser realizadas con prontitud. En ese sentido, nos parece bien el plan y las empresas están esperanzadas en que se concrete pronto para comenzar a postular y trabajar en ellas.

¿Qué desafíos les impone este plan a las empresas?

Uno de los problemas que han tenido las empresas es que la mano de obra ha ido emigrando a otras zonas en las que hay más trabajo y a otros rubros, como la minería. Entonces, cuando aparezcan los trabajos, esa mano de obra no la van a tener. Sin embargo, no todas las empresas están en esa situación. Lo anterior, implica que tomará un poco más de tiempo rearmarse, generar la logística y partir. Ése es el desafío.

A su juicio, ¿es necesario que el plan esté acompañado de herramientas que faciliten licitaciones y procedimientos, que los agilicen, en definitiva? 

Es uno de los propósitos de la mesa de trabajo público privada. En la medida que podamos acelerar los trámites de permisos, la transparencia en las licitaciones y su adjudicación; todo funcionará mejor.

“En el plan de reactivación, son las empresas locales las que están en mejor posición de abordar esas obras”.   

CENTRALISMO IMPERANTE

Una de las preocupaciones de los socios a nivel local y nacional, al inicio de la pandemia, era que el MOP tenía una postura rígida para algunos procedimientos y que exigía el cumplimiento igual como si se trabajara en tiempos normales ¿Ha cambiado esa situación? 

La pandemia fue un tema que a todos nos tomó por sorpresa. Nadie sabía cómo operar en una emergencia sanitaria, había desconocimiento y temores. En un inicio, todos creíamos que esto sería solo un par de meses. Pero, a medida que ha pasado el tiempo, el clima en todo ámbito ha sido de mayor colaboración.

Hoy tenemos claro que se deben buscar mecanismos para que las cosas funcionen, pues no podemos detener al país, ni a las empresas. Por ello, se han flexibilizado algunas posturas y se ha podido avanzar, con dificultades, pero existe la intención.

¿Cuáles son las principales dificultades que enfrentan hoy las empresas del Comité? 

Creo que es el centralismo de la actividad y la poca relevancia que tienen actualmente los organismos públicos y empresas privadas que operan en la Región. Esto hace que los contratos de obras se generen en la capital y sean las compañías de allá, que están más cercanas al poder generador de trabajos, las que liciten. Por lo que en esta zona quedan contratos de menos envergadura o subcontratos.

Además, el alto nivel de exigencias que pareciera como lógico para asegurar una buena ejecución de una obra, es también una barrera para crecer. Esto ha hecho que nuestras empresas sean cada vez más pequeñas y atomizadas.

Siempre se menciona al interior del gremio la idea de agilizar la cadena de pagos por parte del mandante estatal.Bueno, es un tema recurrente y engorroso, ya que pasa por reglamentos muy difíciles de modificar y una estructura fiscal complicada con las pocas atribuciones a nivel local.

¿Cómo puede ayudar el Comité en este aspecto?

Siempre estamos tratando de generar puntos de encuentro para dar a conocer nuestras preocupaciones a la autoridad. Pero, influye en que los cargos políticos tienen una duración de cuatro años, lo que nos hace volver casi a cero e impulsar esa gestión nuevamente. Lo positivo es que somos un gremio que tiene continuidad, lo que nos permite apoyar a nuestros socios y volver a generar los encuentros que sean necesarios con la autoridad.