El accionar de la Mesa Directiva local para mantener la cadena de producción y apoyar a empresas socias

May 6, 2020 | A fondo

Tras el avance de la pandemia, el gremio ha intensificado sus reuniones con autoridades, seremis, servicios públicos, municipios y organismos vinculados con la cadena productiva del sector. Las iniciativas apuntan a concordar la forma de retomar el ritmo de la actividad, señalan el presidente y la vicepresidenta de la CChC Concepción.    

“Todas la agendas, tanto públicas como privadas, han sufrido modificaciones tras la crisis sanitaria y, por supuesto, nuestros énfasis gremiales también se han modificado”, dice Felipe Schlack, presidente de la CChC Concepción, a dos meses de que el coronavirus comenzara a manifestarse en el país.

Hoy todos los esfuerzos se concentran en tratar de minimizar los impactos económicos de esta pandemia en el rubro. El gremio estima que en la región el sector perderá cerca de 10.000 empleos y no descarta que existan empresas en riesgo de quiebra.

¿Qué puede hacer el gremio para que estos efectos sean menos duros?

Entendemos que habrá socios y empresas que van a sufrir los impactos y que lo van a pasar mal. Los tiempos que vienen son muy complejos. Aquí es importante que el espíritu colaborativo continúe. Hay empresas con más experiencia y equipos que pueden traspasar esos conocimientos a otras más pequeñas. Es importante que compartan experiencias, por ejemplo, con socios que trabajan de manera independiente y que no conocen todas las opciones o información que sí llegan a otras empresas más grandes.

¿Qué pasos se siguen para afrontar la crisis?

En primer lugar, estar atentos y muy en sintonía con la CChC nacional y con las informaciones que van surgiendo de esa entidad, que es la que está en contacto permanente con ministerios y con el Gobierno. También conocer en detalle los planes estatales y medidas para entregarlas a los socios y hacer la bajada regional.

¿Qué gestiones se han realizado a nivel externo?

Desde antes de la pandemia, el gremio ha mantenido un vínculo cercano con autoridades. Hoy con esta crisis sanitaria, la relación se ha reforzado. Hemos estado en contacto con el intendente regional y con varias seremis, con las que hemos conformado grupos de trabajo para conocer su accionar en medio de la coyuntura y, a la vez, para que conozcan las urgencias del sector.

También se ha tratado en diversas reuniones temas con las direcciones de obras de los municipios regionales, con la CGE y Essbio, que son entidades que influyen en nuestros proyectos. Además estamos realizando gestiones para dialogar con las notarías y conservadores de bienes raíces, asimismo estamos atentos a cómo están operando los bancos.

¿Hay nuevos énfasis en la agenda gremial?

Los frentes son variados y es difícil comentar cuáles son prioritarios, pues todos son importantes. Desde el punto de la actividad productiva, hemos tratado de darle continuidad a las obras, integrando el principio básico de resguardar la salud de los trabajadores y de la población en general. Tratamos de ir retomando aquellas faenas que estaban detenidas y las más ralentizadas puedan adoptar nuevamente ritmos de producción normales, implementando medidas sanitarias estrictas, según el protocolo sanitario de la CChC.

“Para salir de la crisis es importante que el espíritu colaborativo continúe en el gremio. Hay empresas con más experiencia que pueden compartir conocimientos a otras más pequeñas”. (Felipe Schlack)

Las gestiones gremiales se han enfocado en dar a conocer a las autoridades lo que significa una paralización del sector en términos de empleo regional.

COORDINACIÓN GREMIAL

La vicepresidenta del gremio local, Helen Martin, refuerza lo planteado por Schlack en torno a que es prioritario que no se detenga la actividad. “Tenemos que asegurar que las constructoras sigan trabajando, pues el golpe al empleo ha sido fuerte”, asevera.

¿El desempleo es el mayor impacto que están teniendo las empresas?

Todo lo que ocurre por la pandemia tiene un tremendo impacto en los gastos generales de las empresas. Además, debido al confinamiento y a las medidas como cuarentenas las constructoras han enfrentado mayores costos. Entonces, una fuente importante de financiamiento es la devolución de impuestos. Para eso, elaboramos una carta –siguiendo el modelo de la CChC Temuco- donde le solicitamos al SII tener una persona en ese servicio encargada del tema de la devolución a empresas, con el fin de recurrir a ella en caso de dudas o agilizar gestiones. Esto significa un respiro para muchas organizaciones.

¿Cómo ha sido el contacto con otros entes, como las seremis?

Estamos conversando permanentemente con las seremis de Economía y Vivienda, entre otras, para tener un apoyo mutuo en facilitarles su labor y que nos apoyen para continuar con la cadena productiva del sector. En el caso de Vivienda, se hizo un conversatorio con ésta y con representantes de la direcciones de obras municipales para conocer su operatividad en medio de la pandemia y así ir concordando criterios exigidos para los diversos trámites.

Hoy, planificamos un conversatorio con los conservadores de bienes raíces y notarios que estaban un poco ralentizados y así poder entre todos retomar el ritmo.

Asimismo, nos hemos encargado de monitorear el tema de las viviendas sociales con el Serviu para que se garanticen en este tiempo los pagos y no se paralice el financiamiento, lo cual se logró concretar a través de un plan de contingencia del Minvu a nivel nacional.

Martin cuenta que a fines de marzo tuvieron la primera reunión de los gremios productivos con el intendente de la región del Biobío y que ya en esa época las jornadas de trabajo en el sector estaban comenzando a reducirse en un 50%. Desde ahí, comenta que el quehacer gremial ha sido incesante.

“El presidente del gremio ha estado en la primera línea abordando las preocupaciones de las empresas con la máxima autoridad regional. Las acciones se enfocaron en poder garantizar el funcionamiento de las obras tras los cordones sanitarios y que continúe el abastecimiento necesario para las faenas, entre los grandes temas. Pero también hemos dejado ver lo que significaba una paralización del sector en términos de empleo regional”, resalta la dirigente.

¿Cómo fue esta coordinación en medio de la contingencia?

No solo hubo una coordinación externa, también se intensificó al interior del gremio. Con la entrega de información a los socios, de manera de apoyarlos y facilitarles su quehacer empresarial.

Por ejemplo, con el objetivo de proteger a trabajadores en obra, se realizó una coordinación con la Inspección del Trabajo de tal forma que entre ambas entidades pudiéramos aclarar  procedimientos y su operatividad.

Nos preocupamos, dado el desabastecimiento de recursos para la protección personal de trabajadores y colaboradores del sector, de adquirir mascarillas, guantes y termómetros infrarrojos y así entregarlos a las empresas por medio de una compra. Como también se les hizo llegar a los socios más antiguos.

¿Qué es lo más complejo hoy para mantener la cadena productiva del sector?

Creo que la complejidad está dada porque son muchas las variables que se deben controlar. Por un lado, vemos con preocupación lo restrictiva de la política de financiamiento de los bancos, tanto para clientes como para empresas; y por otro, existe una dificultad en el tema del abastecimiento que no fluye como antes.

Entonces estamos invadidos por una serie de externalidades que hace que la realidad se complejice. Hay organismos que no están funcionando a la velocidad necesaria. Vemos que la venta de proyectos se ha ralentizado y, finalmente, es ésta la que genera ingresos, movimiento y empleo a las empresas.

A esto se suma que, por sobre todo, debemos cuidar la salud de los trabajadores. Entonces, son variables que se deben manejar día a día y que además van cambiando.

PLAN REGULADOR COMUNAL

En medio de la coyuntura sanitaria, el sector agrega otra inquietud, como es el proceso de modificación del Plan Regulador Comunal de Concepción (PRCC), el cual ha continuado su tramitación en el municipio.

Para el presidente de la CChC local los cambios a la normativa territorial significarán un retroceso para la ciudad. “El nivel de las modificaciones que se proponen, en algunos puntos, como la altura de edificaciones, son tan profundas que se debería pensar en elaborar un nuevo plan regulador, con una mirada de más largo plazo”.

Schlack expresa que si bien estos procesos deben seguir sus tiempos de tramitación, al visualizarlos de una vereda ciudadana “resulta ilógico y extemporáneo una medida que busca congelar permisos de edificación y limitar la altura de construcción a una actividad productiva que genera gran cantidad de empleo, teniendo en cuenta además la difícil situación económica del país”.

Por su parte, Helen Martin, afirma que “hay una obstinación en llevar adelante un modelo que no está comprobado que sea una buena solución para la planificación urbana”. Señala que al limitar altura se encarecerán las viviendas y que la discusión se ha centrado en una sola variable, cuando existen otras que se deben integrar para mejorar la ciudad.