Puente Industrial: el megaproyecto clave para el desarrollo regional por Bernardo Bustos Zelaya

Mar 1, 2019 | Opinión

Como CChC Concepción recibimos como una positiva noticia la aprobación de la construcción del Puente Industrial por la Comisión de Evaluación Ambiental. Sin duda, creemos que es un proyecto que la región ha esperado por más de 40 años, pues la iniciativa data de la década de los `70, siendo considerado desde esa época como una obra clave y necesaria para el desarrollo regional.

Bernardo Bustos Zelaya

Presidente Comité de Infraestructura Pública y Contratistas Generales

CChC Concepción

El proyecto, que por diversos motivos tardó cinco años en ser aprobado, no sólo viene a resolver un grave problema de congestión vehicular, sobre todo en la comuna de San Pedro de la Paz, sino también, fortalecerá el transporte de carga hacia zonas industriales ubicadas en Talcahuano y Hualpén. Además, mejorará las condiciones de seguridad vial, a fin de evitar accidentes como los ocurridos durante los últimos años por falta de infraestructura.

El viaducto, que contempla una inversión de US$180 millones, traerá dinamismo a la economía regional, partiendo por la etapa de construcción que se extenderá por los próximos tres años, donde esperamos se produzca la contratación de empresas constructoras y/o subcontratos locales de especialidades, consultoras, profesionales y mano de obra, la cual deberá alcanzar a más de 500 personas y otro centenar de trabajadores en la etapa de operación; según lo informado por la concesionaria en el Estudio de Impacto Ambiental  (EIA) aprobado.

En este sentido, en el ámbito medioambiental, la iniciativa plantea varios desafíos técnicos en su construcción, debido a su emplazamiento. Esperamos que sean abordados en estricto apego al diseño de ingeniería de detalles, estudios técnicos y, en particular, respecto de las condiciones de borde establecidas a través de la Resolución de Calificación Ambiental (RCA) del mismo. De esta forma, la generación de impactos debería resolverse razonablemente bien a través de la implementación rigurosa de las medidas de mitigación aprobadas en el EIA. Lo mismo con la implementación de los planes de contingencia y emergencias previstos para las diferentes fases de construcción, lo cual debería verse reflejado a través de un buen Plan de Ejecución del Proyecto (PEP).

Es evidente que una iniciativa de estas características no puede ser a todo evento ni hacerse cargo de todos los impactos o imprevistos que se generan durante la construcción, pero el hecho de que cuente con una RCA favorable es señal de que se ha trabajado en forma responsable y profesional para obtener dicha aprobación.

Es importante señalar que, en el último tiempo, varios proyectos, tanto de infraestructura pública como privada, se han visto afectados por la “judicialización” de las aprobaciones ambientales, lo cual daña el desarrollo y crecimiento de las ciudades.

Lo anterior, no significa que las iniciativas puedan ejecutarse pasando por encima de las normas establecidas, ni menos de la comunidad; sin embargo, debe entenderse que es necesario un equilibrio económico entre lo que ambientalmente se desea y lo que es posible realizar para viabilizar la construcción de cualquier proyecto.

El Puente Industrial se enmarca dentro de un plan estratégico de desarrollo de la Región, con una visión de futuro que debe estar acompañada de la urgente implementación de otras obras de infraestructura, tales como la Ruta Pie de Monte, la habilitación de la Conexión Vial Puerto San Vicente-Ruta Interportuaria, el anhelado término de la construcción del puente Bicentenario y la construcción del nuevo Puente Ferroviario.

Sin duda, estas iniciativas deben caminar de la mano con las visiones de desarrollo urbano necesarias y sustentables a largo plazo, como es la construcción de un Metro para Concepción.