Casa propia: ¿un sueño inalcanzable? por Nathalie Dubois Jarpa

May 31, 2019Opinión

Nathalie Dubois

Presidenta Comité Inmobiliario

CChC Concepción

Tener casa propia es el sueño de todo ciudadano. Sin embargo, este deseo se hace cada vez más complejo e incluso, para muchos, se ha vuelto un anhelo imposible de lograr.

Si se aborda el tema desde un punto de vista antropológico, la primera interrogante que surge es ¿por qué es tan importante contar con una vivienda? Sin duda, que el sueño inmobiliario se traduce en grandes beneficios. En primer lugar, quien posee casa propia ve incrementado su capital, pues permite hacer de los ahorros una inversión, que con el paso del tiempo aumentan su plusvalía.

Así también, potencia la vida crediticia, ya que éste es uno de los préstamos más solicitados a los bancos y entidades financieras. Finalmente, la inversión en una vivienda entrega estabilidad y seguridad económica tanto personal como familiar.

Sin embargo, este anhelo es hoy cada vez más inalcanzable. Uno de los factores que impiden concretar dicho sueño es que los precios de las viviendas han registrado un fuerte aumento, mientras que los ingresos familiares se encuentran estancados. Es tanto, que durante los últimos 10 años, en la Región Metropolitana estos inmuebles tuvieron un alza en sus valores de un 150%; en tanto, el salario real solo se incrementó en un 25%, según el Índice de Precios de Viviendas para el Área Metropolitana de Santiago del Instituto de Estudios Urbanos y Territoriales de la Universidad Católica.

Pero pese a este panorama, el sueño de la casa propia, es una idea instalada en la mente de muchos chilenos. En la encuesta Cadem el 70% de los consultados señala que prefiere vivir en una vivienda propia, aunque sea en la periferia de la ciudad, por sobre arrendar en el centro.

Para el promedio de las personas, aún sigue siendo difícil comprar su casa propia, en especial porque cuesta acceder a un crédito hipotecario, cada vez más estricto. Entonces, la compra de una propiedad se ve truncada por el sobre endeudamiento. Como muestra, a nivel regional, Coronel y Hualpén están entre las 10 comunas más sobre endeudadas del país.

En este sentido, los más afectados son quienes pertenecen a la clase media, ya que dejan de ser sujetos de créditos en ciertos rangos de precios y además no son considerados para postular a algunos subsidios, alejando la idea de ser propietario.

Otros de los elementos que empujan al alza de precios son la escasez de suelo; las nuevas normativas para la vivienda; los impuestos adicionales a propietarios para incentivar el arriendo y/o la variación en los ingresos. Y en 2016 se incorporó el Impuesto al Valor Agregado (IVA), que provocó un aumento cercano al 7% del precio de la vivienda.

Al mismo tiempo, se produjo una restricción de los créditos hipotecarios y un aumento en el pie de un 10% a un 20% del precio. A esto se suma, que el año pasado se aprobó la Ley de Ductos, estatuto que obliga a las inmobiliarias a encargarse de los cableados para el servicio de telecomunicaciones, lo cual derivó en un alza de un 2% de las viviendas. Por si fuera poco, este año se publicó la Ley de Aporte al Espacio Público, que impacta en el valor en un 8%. Todo esto, sin mencionar el aumento sostenido de los terrenos y de las reformas que se encuentran pendientes como son la Norma Eléctrica y la Norma Térmica, entre otras, y que obviamente afectarán el precio final de la vivienda.

En la actualidad, una de las políticas públicas –que aportan en disminuir el déficit de viviendas y que en la región bajó de 85.000 unidades en 2008 a 65.000 hoy, aunque seguimos siendo la segunda zona del país con mayor carencia- es incentivar el arriendo y abrir la posibilidad a inversionistas, quienes conscientes de estos fenómenos descritos, permiten palear en parte la problemática y ofrecer mediante el arriendo el acceso a una vivienda.

Con todo, creo que estamos a tiempo de abordar el problema con una mirada integral, que defina si queremos un país de propietarios o arrendatarios. Teniendo clara esa respuesta, ella servirá como base para el diseño de políticas habitacionales que se ajusten a la nueva realidad del sector público y privado.

Una de los factores que impiden concretar el sueño de la casa propia son los valores en alza de las viviendas, mientras que los ingresos familiares se encuentran estancados.