Fortalecer la relación con los comités y fomentar una mayor participación gremial: los desafíos de la nueva directiva de Proveedores

Fortalecer la relación con los comités y fomentar una mayor participación gremial: los desafíos de la nueva directiva de Proveedores

Fortalecer la relación con los comités y fomentar una mayor participación gremial: los desafíos de la nueva directiva de Proveedores

Los integrantes de la mesa, Marcelo Pabst, Christian Trostel y Luis Felipe Montoya, apuestan por reencantar a los socios, recuperar las instancias presenciales de camaradería y entregar sólida información en tiempos de incertidumbre.

El Comité de Industriales y Proveedores (CIP) de la CChC Concepción presentó nueva directiva antes de cerrar este 2021. Se trata de los socios Marcelo Pabst, quien liderará la instancia, y Christian Trostel junto a Luis Felipe Montoya, en las dos vicepresidencias.

Los tres dirigentes manifestaron que el papel de esta nueva Mesa Directiva será el de apoyar a los socios con información relevante y útil, en medio de un clima de cambios e incertidumbre que presenta el país y que, muchas veces, afecta la cadena productiva del sector.

En este sentido, están conscientes que, durante estos dos últimos años, el área de proveedores ha estado en la mira, debido al alza en precios de materiales y escasez de stock, gatillados por la pandemia.

A raíz de ese panorama, señalan que uno de los ejes importantes será priorizar una fuerte relación con los demás comités gremiales para conocer sus requerimientos y problemáticas. Y, a la vez, que los socios conozcan cuál es la situación del mercado proveedor, de primera fuente.

Marcelo Pabst señala que la idea es invitar a quienes encabezan los comités del gremio y generar una interrelación fluida. “El objetivo es implementar una instancia de coordinación entre los comités que nos permitan una retroalimentación, con la finalidad de lograr una buena sintonía que nos beneficie y ayude a todos”, expresa.

Explica que a temas tan relevantes como los precios de materiales, se pueden agregar otros como conocer las tendencias en proyectos inmobiliarios, ventas, arquitectura y estar al día para saber qué está pasando en obras de infraestructura.

Además, el dirigente señala que quieren comenzar un trabajo para reencantar a los socios del Comité y así fomentar una mayor participación. El CIP es uno de los comités más grandes del gremio con cerca de 64 socios inscritos.

Nos interesa motivar la actividad gremial y, sobre todo, en un periodo de cambios sociales y políticos que generan cierta incertidumbre. Queremos, en primer lugar, llamarlos a fortalecer el gremio”, asevera el dirigente.

En esta línea, la directiva tiene entre sus ejes recuperar las reuniones y encuentros presenciales, si la situación sanitaria lo permite. Entre ellos, el Encuentro Anual de Proveedores y la Expoinnovación al alero de la Finco. “Si bien sabemos que el formato online acomoda a algunos socios, creemos que no tienen la misma fuerza que las citas presenciales”, dice Pabst.

Finalmente, afirma que buscarán levantar liderazgos jóvenes al interior de la instancia. Esto con miras a impulsar una renovación gremial que venga acompañada de nuevos aires y propuestas.

La nueva mesa del CIP busca retomar, de manera presencial, el Encuentro Anual de Proveedores y la Expo innovación en el marco de la Finco. Si la situación sanitaria lo permite.

TOMAR BUENAS DECISIONES

Oriundo de Medellín Colombia, Luis Felipe Montoya es uno de los dos vicepresidentes de la nueva directiva. Cuenta que dada su experiencia de más de 15 años en el rubro puede ser un aporte a la actividad gremial.

Enfatiza que tienen ideas bastante claras de lo que están necesitando los socios en tiempos de cambios e incertidumbre. Por ello, recalca que es fundamental rescatar la esencia de los comités. “Lo que entendemos por esencia es que se requiere contar con apoyos que entreguen información clara para que, finalmente, ésta sirva de base para tomar futuras decisiones”, subraya.

Montoya explica que, en este sentido, se buscará potenciar los distintos estudios emanados de la CChC para brindar una información sólida a los socios.

“Esperamos generar una mesa común con los otros comités, pues es vital conocer sus planteamientos y así apoyarnos entre todos los que integramos el gremio”, añade.

Por su parte, Christian Trostel, vicepresidente del Comité, precisa que “uno de los focos es lograr que los distintos agentes regionales puedan recibirnos, comentarles nuestras inquietudes como CIP y que nos entreguen respuestas a esos planteamientos”.

Se trata, dice el dirigente, de efectuar entrevistas a autoridades o agentes claves en el progreso regional y luego presentárselas a los socios del CIP.

Dice que éste es uno de los temas que le interesa impulsar desde su vicepresidencia. “El propósito es llevar esos argumentos a los socios del Comité. Que conozcan de fuentes de primera línea cómo va el desarrollo de la Región, cuáles son los proyectos futuros o qué está impidiendo algunas iniciativas, por ejemplo”, señala Trostel.

Con este tipo de acciones, dice, se apunta a incentivar la participación de nuestros socios y mejorar su interés por la actividad del sector.    

Nueva directiva de Infraestructura y Contratistas Generales delineó plan de trabajo

Nueva directiva de Infraestructura y Contratistas Generales delineó plan de trabajo

Nueva directiva de Infraestructura y Contratistas Generales delineó plan de trabajo

El ingeniero civil Ramón González encabezará la nueva mesa del comité junto a Jessica Osbén y Richard Zapata, en las dos vicepresidencias. Entre sus objetivos, apuestan por reencantar a sus integrantes, potenciar el grupo de trabajo y analizar con las entidades mandantes una optimización de procesos de planificación y ejecución de las obras.

Promover la participación de empresas socias en el Comité de Infraestructura y Contratistas Generales es la primera tarea que la nueva directiva de ese grupo de trabajo definió para su periodo gremial. La instancia quedó conformada por Ramón González, en la presidencia, y Jessica Osbén y Richard Zapata, como vicepresidentes.

La nueva mesa tiene como propósito motivar a los socios que ya pertenecen al Comité e incorporar a nuevas empresas que estén interesadas en contribuir con el sector. Con esta base, dice González, es posible formar una masa crítica que permita reforzar el trabajo y potenciar el accionar gremial.

Uno de los puntos importantes de su estrategia será revisar, en conjunto con los organismos relacionados con infraestructura de uso público, como los ministerios de Obras Públicas, Vivienda y Urbanismo, Salud, las empresas sanitarias y municipios, entre otros, las posibilidades para mejorar el desarrollo de los contratos de construcción en los procesos de estudio, licitación, ejecución y recepción de obras.

Para la directiva es clave, entre otros temas, un aumento en los presupuestos en la etapa de ingeniería de proyectos, de manera de no impactar en costos adicionales en la posterior ejecución y mantención de las iniciativas. Asimismo, plantearán disminuir los plazos de adjudicación, que hoy son bastante extensos, y ordenar los procesos de tramitación de modificaciones de contrato para que se ajusten a los plazos.

González señala además que la pandemia ha generado una serie de dificultades adicionales para la ejecución de obras públicas y que son las empresas las que han debido sobrellevar estas situaciones. Menciona una menor disponibilidad de mano de obra, falta de materiales, aumentos de precios y dificultades en la cadena logística.

“Todo esto ha generado un perjuicio en el desarrollo de las obras, que finalmente se traduce en costos, rendimientos y plazos. Lamentablemente, quienes se han hecho cargo han sido las empresas contratistas”, asegura el dirigente.

Agrega que esperan comprensión de parte de las autoridades y una directriz clara en cuestiones como por ejemplo, el otorgamiento de plazos adicionales para la ejecución de los contratos o una mayor flexibilidad en cumplimientos administrativos.

Uno de los principales propósitos de la nueva mesa es apoyar a las empresas socias en su relación con los mandantes de obras de infraestructura.

RELACIÓN CON MANDANTES

El vicepresidente Richard Zapata refuerza la tesis de atraer más socios al Comité. “Sabemos que la incertidumbre y que el ritmo actual de las obras ha tenido preocupadas a las empresas, pero es vital agruparnos para generar una fuerza común y velar por el mejor resultado de los proyectos”.  

Zapata aborda el tema de los mandantes y precisa que el MOP no es el único para las empresas que están en el Comité. Señala que las sanitarias, las compañías eléctricas, la empresa de ferrocarriles del Estado (EFE), el Ministerio de Vivienda y Urbanismo y el Gobierno Regional (GORE), también mantienen esa relación con las constructoras socias.

Por ello, plantea la idea de constituir un subcomité que considere otro tipo de infraestructura. Afirma que “de esta forma podemos incorporar a nuevos socios que se han restado de participar porque no se sentían representados o no encontraban aliados en el Comité”.

El dirigente expresa que otro de los temas que la directiva pretende potenciar es la relación con la Mesa Nacional. A su juicio, desde regiones se pueden relevar temas que afectan a las empresas locales. “La demora en la provisión de infraestructura en regiones hace que perdamos competitividad y eso para nosotros debe ser relevante”, añade.

Jessica Osbén sostiene que uno de los esfuerzos de esta mesa directiva debe centrase en la relación con el MOP, pero también, con los municipios, el Serviu y el GORE; tal como lo plantea Zapata.

Es importante recoger las problemáticas que tienen las empresas y plantearlas en las distintas instancias con esas entidades, para que los socios se sientan apoyados por esta directiva”, señala.

Una de esas preocupaciones, explica Osbén, es el retraso en los estados de pagos de distintas iniciativas estatales. Señala que la situación se ha agudizado con la pandemia y se repite con otros organismos del Estado.

En esta línea, explica que dado el actual contexto de crisis sanitaria se pretende realizar un monitoreo a los proyectos del plan de reactivación regional, que lidera el Ministerio de Obras Públicas. En su opinión, es vital empujar la megainiciativa y cautelar que no exista demora.

Osbén comenta que sería positivo replicar el programa Sello Mujer del Minvu, en el ámbito de las obras de infraestructura pública. Explica que la medida entrega puntaje adicional a las empresas que tengan una dotación mínima de un 10% de mujeres al postular a las licitaciones.

EL PERFIL DE LA DIRECTIVA

Los integrantes de la mesa directiva son rostros nuevos que se suman a la actividad gremial. Ramón González, que preside esa instancia, es ingeniero civil, con Magíster en Administración de Empresas.

El profesional se desempeña como gerente en la empresa constructora ICEAL S.A. y se incorporó a participar en la CChC local en 2017. Durante esos cuatro años ha integrado el Comité de Infraestructura.

El vicepresidente Richard Zapata también es ingeniero civil. Desde enero de este año se sumó al gremio, participando en Infraestructura y en el Comité de Arquitectura y Urbanismo (CAU). Es gerente general de la empresa Zoin SPA, oficina de ingeniería y arquitectura.

Jessica Ossbén, la única mujer del Comité, aceptó el desafío de la vicepresidencia para aportar en la incorporación femenina a nivel gremial. Es ingeniera en construcción con un Magister en Medio Ambiente, mención en gestión y ordenamiento ambiental.

Hace 18 años que es socia de la CChC con la constructora Magnov E.I.R.L., integrando el Comité de Infraestructura, sin embargo, es la primera vez que lidera un cargo en esa mesa directiva. Actualmente, también participa en el Círculo de Mujeres.

Valmar refuerza conducta de protección de trabajadores fuera de la obra

Valmar refuerza conducta de protección de trabajadores fuera de la obra

Valmar refuerza conducta de protección de trabajadores fuera de la obra

Entre las medidas de prevención en obra, la constructora decidió reforzar la información hacia sus trabajadores, fortaleciendo la comunicación de riesgo. Por su gestión sanitaria, es la primera empresa del Gran Concepción en recibir el Sello Covid-19, entregado por la ACHS.

A fines de 2019, el Grupo Valmar comenzó a aplicar diferentes estrategias para asegurar la salud de sus trabajadores ante la propagación del covid-19, tanto en obras como en oficinas. Actualmente, ejecuta los protocolos definidos por el Ministerio de Salud (Minsal) y la CChC para el sector construcción.

La empresa mantiene cuatro obras activas en el Gran Concepción, de viviendas privadas y de edificación en altura, con un total de 350 trabajadores promedio.

En mayo de este año, gracias a su buena gestión en el manejo de la pandemia recibió, por parte de la ACHS, la certificación del Sello Covid-19, en tres de sus obras. La empresa es una de las 20 compañías de la región del Biobío en contar con este reconocimiento y la primera constructora del Gran Concepción.

El Sello Covid-19 verifica el cumplimiento de las disposiciones sanitarias del Minsal y la Superintendencia de Seguridad Social (Suseso). Además, recoge estándares internacionales para el control de la pandemia de la mano de las consultoras Mckinsey & Company y Dekra.

Jorge Bohle, subgerente de Recursos Humanos, comenta que al inicio de la emergencia sanitaria implementaron varias de las estrategias que actualmente se incluyen en los protocolos de salud. “Cuando aparecieron los protocolos, los adecuamos a faenas en terreno con todas las recomendaciones en base al conocimiento y estudios que existían, incluso con la experiencia de otros países”.

Hoy mantienen medidas como control de temperatura al ingreso de la obra; sanitización permanente en instalaciones y oficinas; uso de mascarilla en forma obligatoria para todos sus colaboradores; lavado constante de manos, en puntos de higiene dispuestos en terreno y distanciamiento físico para diversas labores.

Además, implementaron turnos diferidos de colación y para prevenir contagios optaron por realizar una búsqueda activa de casos, a través de PCR aleatorios a trabajadores.

Bohle señala que al existir un caso sospechoso o positivo se activa un protocolo que permite detectar contactos estrechos y aislarlos. Es decir, instauraron un mecanismo de seguimiento y trazabilidad en las faenas.

La empresa también se sumó a la campaña de vacunación en contra del Covid-19, realizando el proceso de inoculación a trabajadores en operativos en terreno, según el calendario dispuesto por el Minsal.    

El ejecutivo recalca que para la empresa el bienestar de los trabajadores y sus familias ha sido siempre el foco principal de su gestión. Afirma que durante la pandemia, los esfuerzos se han redoblado en esta línea.

Giovanni Aravena, experto en prevención de riesgos de Valmar, resalta que otra de las medidas fue adecuarse a las nuevas exigencias para que sus proyectos pudieran operar en fase de cuarentena. Establecieron PCR de entrada y transporte privado para los trabajadores.

“Todo esto significó una labor constante de parte de la gerencia general, pasando por administradores de obra, supervisores, jefes de terreno en obra, capataces y hasta el último jornal”, expresa.

La empresa aplica una estrategia de búsqueda activa de casos, con aplicación aleatoria de test PCR a trabajadores en operativos en terreno.

PREVENCIÓN EN SU ENTORNO

A juicio de Aravena, entre las claves para contener los contagios ha sido fundamental la comunicación hacia los trabajadores. Sostiene que una de las acciones implementadas que les ha traído buenos resultados es la retroalimentación entre la línea de supervisión y los colaboradores.

Agrega que como no se pueden realizar charlas masivas, por los aforos, han privilegiado la comunicación entre los supervisores y su equipo.

“Esto ha sido muy útil. Estamos educando siempre a nuestros trabajadores y reafirmando que el cuidado también es necesario fuera de la obra, por sus familias, pero también por sus compañeros de trabajo”, comenta el prevencionista.

Si bien, es complejo conocer la totalidad de la rutina de los trabajadores al salir de la obra, Aravena añade que han logrado concientizar a la mayoría del personal para que se proteja al abandonar el lugar de trabajo.

Esto, recalca, sumado a acciones que contribuyen a reiterar la importancia sobre el uso de mascarilla y el distanciamiento físico, hábitos a los que no estaban acostumbrados en el sector.  

Creemos que con el tiempo, los trabajadores han podido rehacer su rutina laboral y adecuarse, incluso hoy se cuidan entre ellos para cumplir con las normas”, destaca el profesional.

Claro Vicuña Valenzuela implementa plataforma en línea para el cumplimiento de medidas sanitarias en las obras

Claro Vicuña Valenzuela implementa plataforma en línea para el cumplimiento de medidas sanitarias en las obras

Claro Vicuña Valenzuela implementa plataforma en línea para el cumplimiento de medidas sanitarias en las obras

La empresa utiliza un sistema de gestión de personas que permite no sólo llevar un registro del cumplimiento de las medidas de prevención en contra del virus en cada una de sus obras y centros de trabajo, sino también, monitorear su situación sanitaria.

Al llegar la pandemia al país, las empresas comenzaron a adoptar medidas y normas para evitar contagios y cuidar a sus trabajadores. El rubro de la construcción fue uno de los primeros en elaborar un protocolo sanitario para el sector, que hoy ya está en su cuarta versión y que es un modelo para otros ámbitos productivos.

En esta línea, la empresa Claro Vicuña Valenzuela (CVV), adoptó en todas sus obras a nivel nacional este conjunto de recomendaciones. Pero, a la vez, decidió estandarizar las medidas para sus proyectos y centros de trabajo.

Lucía Olea, jefa zonal de Seguridad, Salud Ocupacional y Medio Ambiente de CVV, cuenta que se preocuparon de implementar y uniformar las medidas en todas las unidades de la empresa. “El objetivo era que no quedara ninguna sección sin medidas sanitarias, ni protección”.

Además, explica que se generaron protocolos específicos para oficinas y las obras. Esto, porque consideraron que las realidades laborales eran diferentes para cada una de ellas.

La profesional menciona que estas pautas se revisan diariamente y se fiscaliza su cumplimiento. Lo anterior, a través de una innovadora plataforma en línea que utiliza la empresa y que ha resultado exitosa para la verificación y control de los protocolos.

Olea comenta que la información que arroja el sistema se consolida, día a día, en informes que luego se revisan y son analizados para mejorar aspectos que podrían mostrar deficiencias.

La plataforma, señala, permite tener en línea todo el panorama de una obra. Incluso es capaz de realizar la encuesta diaria de salud Covid-19 a trabajadores y envía una alerta de forma inmediata si existen posibles contagios, previniendo el despliegue de protocolos de prevención.

Asimismo, también se realiza en línea un chequeo diario a través de un cuestionario de 62 preguntas de las medidas sanitarias que se incluyen en los protocolos aplicados, como el de la CChC. Las consultas abarcan temas de sanitización, encuestas de ingreso, estaciones de limpieza y políticas de distanciamiento físico, entre otras.

“Cada centro de trabajo lo hace por medio de la plataforma implementada. Son preguntas que se contestan con las alternativas sí o no y que también dan la opción de agregar fotografías para una mejor verificación y control”, dice Olea.

El sistema en línea es completo y entrega gráficas e información que ayudan a una planificación de las medidas que se aplican en terreno. Gracias a esto, cuenta la jefa de seguridad, se puede conocer, por ejemplo, quienes han visitado una obra y cuánto tiempo permanecieron en la faena.

A nivel corporativo, la oficina central en Santiago realiza el consolidado de todas las obras del país. Este informe nacional incorpora la reportabilidad semanal que recomienda la CChC en su modelo de gestión sanitaria.

El sistema en línea utilizado por CVV envía una alerta ante un posible contagio, con lo que se despliega un protocolo de seguridad sanitario.

NUEVAS INSTALACIONES EN OBRAS

La profesional estima que las conductas de los trabajadores se han modificado en este año y medio de pandemia. Sin embargo, señala que ha sido un trabajo de constancia para crear nuevos hábitos.

Para esto han implementado una estrategia de concientización para reforzar la nueva rutina laboral y mantener informados a los trabajadores. En las obras instalaron pendones y señalética que avisan sobre el uso de la mascarilla, el correcto lavado de manos y entregan información clave sobre el virus y sus consecuencias.

Así como también, instruyen a los trabajadores para que aprendan sobre lo que significa un contacto estrecho. Exhiben videos y realizan capacitación a las líneas de supervisión recalcando las normas a seguir para prevenir contagios.

En cuanto a las instalaciones en obra, Olea señala que se han efectuado transformaciones para asegurar la protección de todos. Los comedores cuentan son separadores de acrílico como también los vestidores, sección de casilleros y oficinas. Además, se establecieron turnos diferidos para la colación.

Los comedores cuentan con acceso y salida diferenciada para trabajadores. En terreno, se dispusieron estaciones de puntos limpios.

Al ingreso de la obra realizan la toma de temperatura y una encuesta de salud, que incluso puede ser bajada escaneando un código QR.

Asimismo, la profesional recalca que si la obra es fiscalizada por la autoridad sanitaria, posteriormente a esa visita, se realiza un análisis con todos los centros de trabajo donde se comparte la información para implementar mejoras, si fuese necesario.

Compartir buenas prácticas en sus obras y fomentar el autocuidado son ejes de la prevención en constructora Manzano

Compartir buenas prácticas en sus obras y fomentar el autocuidado son ejes de la prevención en constructora Manzano

Compartir buenas prácticas en sus obras y fomentar el autocuidado son ejes de la prevención en constructora Manzano

La cooperación entre las obras ha sido uno de los aprendizajes de la pandemia para la constructora. Su gerente general afirma que el sector ha logrado desarrollarse en medio de la crisis con trabajadores dispuestos a desempeñarse bajo estrictos protocolos sanitarios.    

A más de un año de la pandemia en el país, las empresas constructoras y los trabajadores del sector se han adecuado a nuevas prácticas en sus ambientes laborales y a un ritmo de producción distinto al que ejecutaban previo a la actual situación sanitaria.

Esto, ya que las diversas transformaciones realizadas para lograr espacios seguros han impactado en las obras. Cristian San Martin, gerente general de la constructora Manzano, explica que los cambios implementados en su empresa, como modificaciones en la instalación de faenas, protocolos para el transporte, control en accesos, diferenciación de horarios de entrada y de colación, tienen un efecto en la producción.

Expresa que “estamos trabajando duro para poder sortear la crisis” y así han logrado desarrollar diversos proyectos con subsidio estatal y privados en medio de la pandemia. Actualmente, mantienen ocho obras en ejecución, seis de ellas en la región del Biobío y otras dos, en Ñuble.

El ejecutivo destaca que con los resguardos sanitarios correspondientes pudieron adaptar las dinámicas operacionales. Esto significó, entre otras medidas de gestión, realizar las tareas en terreno con un menor número de trabajadores y ajustar las cuadrillas, lo cual generó importantes impactos en la producción.

Patricia Araya, jefa del Departamento de Prevención de Riesgos de la constructora, explica lo anterior. Indica que “por ejemplo en construcciones en altura, como el espacio es más reducido que en las obras en extensión, los trabajos que antes se hacían en un cierto tiempo, hoy se hacen por etapas para controlar el distanciamiento físico y con cierta cantidad de trabajadores”.

Asimismo, la constructora ha priorizado desde el primer momento una fuerte concientización de los trabajadores. Al inicio de la pandemia y antes que se consolidaran los protocolos y medidas para evitar contagios, instalaron señalética para reforzar el autocuidado en la obra.

Pero además elaboraron pendones con información sobre los síntomas y otros factores a tener en cuenta para que los trabajadores se protegieran y adoptaran medidas preventivas. “Con estas medidas innovamos en cómo informar, porque hay que recordar que en un inicio existía mucha incertidumbre y nadie conocía las características de la enfermedad y cómo prevenirla eficazmente”, sostiene San Martin.

Asimismo, se instalaron aparatos de televisión en comedores con videos informativos para fortalecer el autocuidado.

Con los resguardos sanitarios correspondientes pudieron adaptar las dinámicas operacionales en las obras. Esto significó adecuar instalaciones y generar responsabilidad y autocuidado.

INTERCAMBIAR EXPERIENCIAS

Por otro lado, desde que comenzaron a aparecer los primeros contagios, la constructora optó por aplicar el sistema de test rápido a sus trabajadores para descartar algún caso sospechoso.

En la actualidad, mantienen este tipo de acciones y, de manera diaria, la charla operacional está enfocada en reforzar las normas de protección.

Todo lo anterior, se agrega a las normas dispuestas en protocolos del Ministerio de Salud y en el modelo sanitario que promueve la CChC. Entre ellas, el control de temperatura al ingreso de la obra, el uso obligatorio de mascarilla, la instalación de puntos de higiene en terreno y el distanciamiento físico.

San Martin afirma que los trabajadores se han acostumbrado a esta forma de trabajo. Sin embargo, señala, que “en un inicio el adoptar las nuevas normas fue complejo, debido a que implicó un cambio de hábitos y adecuación de obras. Por lo tanto, es un tema que seguimos reforzando”.

Destaca que una de las actividades que ha mostrado un buen resultado es el intercambio de prácticas entre las obras que ejecuta la empresa. Menciona que con el informe de reportabilidad, que es parte del protocolo de la CChC, también evacúan informes cruzados de los distintos proyectos que están en ejecución.

Señala que les ha permitido replicar en faena acciones que están siendo exitosas. “Creemos que las buenas prácticas hay que compartirlas y es mejor si entre las obras pueden apoyarse y colaborar”, acota San Martin.

Constructora Pocuro fomenta el autocuidado de trabajadores y avanza en el sistema de reportabilidad

Constructora Pocuro fomenta el autocuidado de trabajadores y avanza en el sistema de reportabilidad

Constructora Pocuro fomenta el autocuidado de trabajadores y avanza en el sistema de reportabilidad

Adoptar estrictos protocolos en las obras y una constante preocupación por los trabajadores, más allá del puesto laboral, son parte de los puntos centrales de la estrategia que aplica la empresa. Su gerente regional reafirma la importancia de evidenciar lo que se hace en terreno.

La pandemia ha traído cambios en el mundo laboral, especialmente en sectores productivos como el rubro de la construcción, donde el trabajo en terreno es esencial. La transformación de los hábitos laborales motivó a que las empresas innovaran para hacer más seguros sus ambientes de trabajo.

Por ejemplo, la constructora Pocuro decidió implementar medidas de protección por sobre lo exigible en los protocolos de la autoridad sanitaria. Con una mirada de riesgo extendido, además de las prevenciones en el lugar de trabajo, optaron también por fortalecer acciones para concientizar a los trabajadores en su autocuidado fuera de la faena.

Jorge Guardia, gerente regional de la empresa, señala que una de las iniciativas es la aplicación de test PCR al 10% de la dotación de una obra, de manera semanal y en forma aleatoria. Esto ayuda a detectar posibles casos de contagio y tener un panorama de toda la obra en un corto plazo, ya que en cuatro o cinco semanas se tiene a la mitad del personal controlado por exámenes.

Otra de las medidas se ejecuta todos los lunes, de manera voluntaria para los trabajadores, a quienes se les encuesta para conocer sus actividades más relevantes el fin de semana. Lo anterior, sirve para conocer si viajaron fuera de la Región, si se desplazaron por algún trámite o si tuvieron contacto con varias personas, por ejemplo.

El ejecutivo expresa que la idea es focalizar las prevenciones, pero, especialmente, es una práctica que ayuda a reforzar el autocuidado de los trabajadores cuando no están en la obra. “Confiamos en que nuestros colaboradores nos respondan en forma veraz, porque si ellos se cuidan, protegen a todos los demás y a sus familias”, acota.

A estas medidas se suman las que incluye el protocolo de la CChC y las normas que establece el Gobierno para la industria de la construcción. En este sentido, Pocuro mantiene turnos diferidos de ingreso a la obra para evitar aglomeraciones, ya que se realiza la toma de temperatura y se aplica una encuesta de entrada. El horario de salida también se organizó de manera diferenciada.

En las faenas, se establecieron distintos horarios de colación y se trabaja con políticas de distanciamiento físico.

Jorge Guardia señala que para llegar a implementar estas estrategias “los primeros tres o cuatro meses del inicio de la pandemia fueron los más duros y complejos. Había que adaptarse a una nueva rutina y cambiar la forma de relacionarse en lo laboral. Hoy los trabajadores tienen muy internalizados los cuidados y aprendieron a ser flexibles. Además como empresa también hemos mejorado”.

A más de un año de la pandemia, los trabajadores tienen muy internalizados los cuidados y protocolos. Además aprendieron a ser flexibles.

EVIDENCIAR EL CUMPLIMIENTO SANITARIO
La constructora ejecuta cuatro obras en el Gran Concepción -dos de ellas con subsidios de Integración Social- que abarcan una población de 470 trabajadores directos y 300 subcontratados.

El ejecutivo señala que ambas tipologías, privadas y con subsidio estatal, adoptaron similares reglas sanitarias. Añade que el brazo inmobiliario de la empresa privilegió el teletrabajo para colaboradores no operativos y la relación con los clientes se efectúa vía redes sociales o de manera telemática.

Además de instaurar nuevos protocolos para la entrega de viviendas, que involucran sólo al propietario en terreno y no a la familia completa, como se realizaba en el periodo prepandemia.

Con todo, Guardia afirma que es importante evidenciar el cumplimiento de las medidas aplicadas en terreno. Para ello, la empresa realiza un registro de cómo se están llevando a cabo las acciones y los protocolos sanitarios en las obras, con lo cual se busca optimizar su implementación.

A esto ayuda la reportabilidad semanal recomendada por el gremio constructor en su modelo de salud sanitario. “Es una norma que se instauró en la empresa y que se lleva a cabo al igual que los protocolos en terreno. Solo mediante estos informes, la CChC y la autoridad pueden evidenciar que las cosas se están haciendo bien”, asevera.