Valmar refuerza conducta de protección de trabajadores fuera de la obra

Valmar refuerza conducta de protección de trabajadores fuera de la obra

Valmar refuerza conducta de protección de trabajadores fuera de la obra

Entre las medidas de prevención en obra, la constructora decidió reforzar la información hacia sus trabajadores, fortaleciendo la comunicación de riesgo. Por su gestión sanitaria, es la primera empresa del Gran Concepción en recibir el Sello Covid-19, entregado por la ACHS.

A fines de 2019, el Grupo Valmar comenzó a aplicar diferentes estrategias para asegurar la salud de sus trabajadores ante la propagación del covid-19, tanto en obras como en oficinas. Actualmente, ejecuta los protocolos definidos por el Ministerio de Salud (Minsal) y la CChC para el sector construcción.

La empresa mantiene cuatro obras activas en el Gran Concepción, de viviendas privadas y de edificación en altura, con un total de 350 trabajadores promedio.

En mayo de este año, gracias a su buena gestión en el manejo de la pandemia recibió, por parte de la ACHS, la certificación del Sello Covid-19, en tres de sus obras. La empresa es una de las 20 compañías de la región del Biobío en contar con este reconocimiento y la primera constructora del Gran Concepción.

El Sello Covid-19 verifica el cumplimiento de las disposiciones sanitarias del Minsal y la Superintendencia de Seguridad Social (Suseso). Además, recoge estándares internacionales para el control de la pandemia de la mano de las consultoras Mckinsey & Company y Dekra.

Jorge Bohle, subgerente de Recursos Humanos, comenta que al inicio de la emergencia sanitaria implementaron varias de las estrategias que actualmente se incluyen en los protocolos de salud. “Cuando aparecieron los protocolos, los adecuamos a faenas en terreno con todas las recomendaciones en base al conocimiento y estudios que existían, incluso con la experiencia de otros países”.

Hoy mantienen medidas como control de temperatura al ingreso de la obra; sanitización permanente en instalaciones y oficinas; uso de mascarilla en forma obligatoria para todos sus colaboradores; lavado constante de manos, en puntos de higiene dispuestos en terreno y distanciamiento físico para diversas labores.

Además, implementaron turnos diferidos de colación y para prevenir contagios optaron por realizar una búsqueda activa de casos, a través de PCR aleatorios a trabajadores.

Bohle señala que al existir un caso sospechoso o positivo se activa un protocolo que permite detectar contactos estrechos y aislarlos. Es decir, instauraron un mecanismo de seguimiento y trazabilidad en las faenas.

La empresa también se sumó a la campaña de vacunación en contra del Covid-19, realizando el proceso de inoculación a trabajadores en operativos en terreno, según el calendario dispuesto por el Minsal.    

El ejecutivo recalca que para la empresa el bienestar de los trabajadores y sus familias ha sido siempre el foco principal de su gestión. Afirma que durante la pandemia, los esfuerzos se han redoblado en esta línea.

Giovanni Aravena, experto en prevención de riesgos de Valmar, resalta que otra de las medidas fue adecuarse a las nuevas exigencias para que sus proyectos pudieran operar en fase de cuarentena. Establecieron PCR de entrada y transporte privado para los trabajadores.

“Todo esto significó una labor constante de parte de la gerencia general, pasando por administradores de obra, supervisores, jefes de terreno en obra, capataces y hasta el último jornal”, expresa.

La empresa aplica una estrategia de búsqueda activa de casos, con aplicación aleatoria de test PCR a trabajadores en operativos en terreno.

PREVENCIÓN EN SU ENTORNO

A juicio de Aravena, entre las claves para contener los contagios ha sido fundamental la comunicación hacia los trabajadores. Sostiene que una de las acciones implementadas que les ha traído buenos resultados es la retroalimentación entre la línea de supervisión y los colaboradores.

Agrega que como no se pueden realizar charlas masivas, por los aforos, han privilegiado la comunicación entre los supervisores y su equipo.

“Esto ha sido muy útil. Estamos educando siempre a nuestros trabajadores y reafirmando que el cuidado también es necesario fuera de la obra, por sus familias, pero también por sus compañeros de trabajo”, comenta el prevencionista.

Si bien, es complejo conocer la totalidad de la rutina de los trabajadores al salir de la obra, Aravena añade que han logrado concientizar a la mayoría del personal para que se proteja al abandonar el lugar de trabajo.

Esto, recalca, sumado a acciones que contribuyen a reiterar la importancia sobre el uso de mascarilla y el distanciamiento físico, hábitos a los que no estaban acostumbrados en el sector.  

Creemos que con el tiempo, los trabajadores han podido rehacer su rutina laboral y adecuarse, incluso hoy se cuidan entre ellos para cumplir con las normas”, destaca el profesional.

Claro Vicuña Valenzuela implementa plataforma en línea para el cumplimiento de medidas sanitarias en las obras

Claro Vicuña Valenzuela implementa plataforma en línea para el cumplimiento de medidas sanitarias en las obras

Claro Vicuña Valenzuela implementa plataforma en línea para el cumplimiento de medidas sanitarias en las obras

La empresa utiliza un sistema de gestión de personas que permite no sólo llevar un registro del cumplimiento de las medidas de prevención en contra del virus en cada una de sus obras y centros de trabajo, sino también, monitorear su situación sanitaria.

Al llegar la pandemia al país, las empresas comenzaron a adoptar medidas y normas para evitar contagios y cuidar a sus trabajadores. El rubro de la construcción fue uno de los primeros en elaborar un protocolo sanitario para el sector, que hoy ya está en su cuarta versión y que es un modelo para otros ámbitos productivos.

En esta línea, la empresa Claro Vicuña Valenzuela (CVV), adoptó en todas sus obras a nivel nacional este conjunto de recomendaciones. Pero, a la vez, decidió estandarizar las medidas para sus proyectos y centros de trabajo.

Lucía Olea, jefa zonal de Seguridad, Salud Ocupacional y Medio Ambiente de CVV, cuenta que se preocuparon de implementar y uniformar las medidas en todas las unidades de la empresa. “El objetivo era que no quedara ninguna sección sin medidas sanitarias, ni protección”.

Además, explica que se generaron protocolos específicos para oficinas y las obras. Esto, porque consideraron que las realidades laborales eran diferentes para cada una de ellas.

La profesional menciona que estas pautas se revisan diariamente y se fiscaliza su cumplimiento. Lo anterior, a través de una innovadora plataforma en línea que utiliza la empresa y que ha resultado exitosa para la verificación y control de los protocolos.

Olea comenta que la información que arroja el sistema se consolida, día a día, en informes que luego se revisan y son analizados para mejorar aspectos que podrían mostrar deficiencias.

La plataforma, señala, permite tener en línea todo el panorama de una obra. Incluso es capaz de realizar la encuesta diaria de salud Covid-19 a trabajadores y envía una alerta de forma inmediata si existen posibles contagios, previniendo el despliegue de protocolos de prevención.

Asimismo, también se realiza en línea un chequeo diario a través de un cuestionario de 62 preguntas de las medidas sanitarias que se incluyen en los protocolos aplicados, como el de la CChC. Las consultas abarcan temas de sanitización, encuestas de ingreso, estaciones de limpieza y políticas de distanciamiento físico, entre otras.

“Cada centro de trabajo lo hace por medio de la plataforma implementada. Son preguntas que se contestan con las alternativas sí o no y que también dan la opción de agregar fotografías para una mejor verificación y control”, dice Olea.

El sistema en línea es completo y entrega gráficas e información que ayudan a una planificación de las medidas que se aplican en terreno. Gracias a esto, cuenta la jefa de seguridad, se puede conocer, por ejemplo, quienes han visitado una obra y cuánto tiempo permanecieron en la faena.

A nivel corporativo, la oficina central en Santiago realiza el consolidado de todas las obras del país. Este informe nacional incorpora la reportabilidad semanal que recomienda la CChC en su modelo de gestión sanitaria.

El sistema en línea utilizado por CVV envía una alerta ante un posible contagio, con lo que se despliega un protocolo de seguridad sanitario.

NUEVAS INSTALACIONES EN OBRAS

La profesional estima que las conductas de los trabajadores se han modificado en este año y medio de pandemia. Sin embargo, señala que ha sido un trabajo de constancia para crear nuevos hábitos.

Para esto han implementado una estrategia de concientización para reforzar la nueva rutina laboral y mantener informados a los trabajadores. En las obras instalaron pendones y señalética que avisan sobre el uso de la mascarilla, el correcto lavado de manos y entregan información clave sobre el virus y sus consecuencias.

Así como también, instruyen a los trabajadores para que aprendan sobre lo que significa un contacto estrecho. Exhiben videos y realizan capacitación a las líneas de supervisión recalcando las normas a seguir para prevenir contagios.

En cuanto a las instalaciones en obra, Olea señala que se han efectuado transformaciones para asegurar la protección de todos. Los comedores cuentan son separadores de acrílico como también los vestidores, sección de casilleros y oficinas. Además, se establecieron turnos diferidos para la colación.

Los comedores cuentan con acceso y salida diferenciada para trabajadores. En terreno, se dispusieron estaciones de puntos limpios.

Al ingreso de la obra realizan la toma de temperatura y una encuesta de salud, que incluso puede ser bajada escaneando un código QR.

Asimismo, la profesional recalca que si la obra es fiscalizada por la autoridad sanitaria, posteriormente a esa visita, se realiza un análisis con todos los centros de trabajo donde se comparte la información para implementar mejoras, si fuese necesario.

Compartir buenas prácticas en sus obras y fomentar el autocuidado son ejes de la prevención en constructora Manzano

Compartir buenas prácticas en sus obras y fomentar el autocuidado son ejes de la prevención en constructora Manzano

Compartir buenas prácticas en sus obras y fomentar el autocuidado son ejes de la prevención en constructora Manzano

La cooperación entre las obras ha sido uno de los aprendizajes de la pandemia para la constructora. Su gerente general afirma que el sector ha logrado desarrollarse en medio de la crisis con trabajadores dispuestos a desempeñarse bajo estrictos protocolos sanitarios.    

A más de un año de la pandemia en el país, las empresas constructoras y los trabajadores del sector se han adecuado a nuevas prácticas en sus ambientes laborales y a un ritmo de producción distinto al que ejecutaban previo a la actual situación sanitaria.

Esto, ya que las diversas transformaciones realizadas para lograr espacios seguros han impactado en las obras. Cristian San Martin, gerente general de la constructora Manzano, explica que los cambios implementados en su empresa, como modificaciones en la instalación de faenas, protocolos para el transporte, control en accesos, diferenciación de horarios de entrada y de colación, tienen un efecto en la producción.

Expresa que “estamos trabajando duro para poder sortear la crisis” y así han logrado desarrollar diversos proyectos con subsidio estatal y privados en medio de la pandemia. Actualmente, mantienen ocho obras en ejecución, seis de ellas en la región del Biobío y otras dos, en Ñuble.

El ejecutivo destaca que con los resguardos sanitarios correspondientes pudieron adaptar las dinámicas operacionales. Esto significó, entre otras medidas de gestión, realizar las tareas en terreno con un menor número de trabajadores y ajustar las cuadrillas, lo cual generó importantes impactos en la producción.

Patricia Araya, jefa del Departamento de Prevención de Riesgos de la constructora, explica lo anterior. Indica que “por ejemplo en construcciones en altura, como el espacio es más reducido que en las obras en extensión, los trabajos que antes se hacían en un cierto tiempo, hoy se hacen por etapas para controlar el distanciamiento físico y con cierta cantidad de trabajadores”.

Asimismo, la constructora ha priorizado desde el primer momento una fuerte concientización de los trabajadores. Al inicio de la pandemia y antes que se consolidaran los protocolos y medidas para evitar contagios, instalaron señalética para reforzar el autocuidado en la obra.

Pero además elaboraron pendones con información sobre los síntomas y otros factores a tener en cuenta para que los trabajadores se protegieran y adoptaran medidas preventivas. “Con estas medidas innovamos en cómo informar, porque hay que recordar que en un inicio existía mucha incertidumbre y nadie conocía las características de la enfermedad y cómo prevenirla eficazmente”, sostiene San Martin.

Asimismo, se instalaron aparatos de televisión en comedores con videos informativos para fortalecer el autocuidado.

Con los resguardos sanitarios correspondientes pudieron adaptar las dinámicas operacionales en las obras. Esto significó adecuar instalaciones y generar responsabilidad y autocuidado.

INTERCAMBIAR EXPERIENCIAS

Por otro lado, desde que comenzaron a aparecer los primeros contagios, la constructora optó por aplicar el sistema de test rápido a sus trabajadores para descartar algún caso sospechoso.

En la actualidad, mantienen este tipo de acciones y, de manera diaria, la charla operacional está enfocada en reforzar las normas de protección.

Todo lo anterior, se agrega a las normas dispuestas en protocolos del Ministerio de Salud y en el modelo sanitario que promueve la CChC. Entre ellas, el control de temperatura al ingreso de la obra, el uso obligatorio de mascarilla, la instalación de puntos de higiene en terreno y el distanciamiento físico.

San Martin afirma que los trabajadores se han acostumbrado a esta forma de trabajo. Sin embargo, señala, que “en un inicio el adoptar las nuevas normas fue complejo, debido a que implicó un cambio de hábitos y adecuación de obras. Por lo tanto, es un tema que seguimos reforzando”.

Destaca que una de las actividades que ha mostrado un buen resultado es el intercambio de prácticas entre las obras que ejecuta la empresa. Menciona que con el informe de reportabilidad, que es parte del protocolo de la CChC, también evacúan informes cruzados de los distintos proyectos que están en ejecución.

Señala que les ha permitido replicar en faena acciones que están siendo exitosas. “Creemos que las buenas prácticas hay que compartirlas y es mejor si entre las obras pueden apoyarse y colaborar”, acota San Martin.

Constructora Pocuro fomenta el autocuidado de trabajadores y avanza en el sistema de reportabilidad

Constructora Pocuro fomenta el autocuidado de trabajadores y avanza en el sistema de reportabilidad

Constructora Pocuro fomenta el autocuidado de trabajadores y avanza en el sistema de reportabilidad

Adoptar estrictos protocolos en las obras y una constante preocupación por los trabajadores, más allá del puesto laboral, son parte de los puntos centrales de la estrategia que aplica la empresa. Su gerente regional reafirma la importancia de evidenciar lo que se hace en terreno.

La pandemia ha traído cambios en el mundo laboral, especialmente en sectores productivos como el rubro de la construcción, donde el trabajo en terreno es esencial. La transformación de los hábitos laborales motivó a que las empresas innovaran para hacer más seguros sus ambientes de trabajo.

Por ejemplo, la constructora Pocuro decidió implementar medidas de protección por sobre lo exigible en los protocolos de la autoridad sanitaria. Con una mirada de riesgo extendido, además de las prevenciones en el lugar de trabajo, optaron también por fortalecer acciones para concientizar a los trabajadores en su autocuidado fuera de la faena.

Jorge Guardia, gerente regional de la empresa, señala que una de las iniciativas es la aplicación de test PCR al 10% de la dotación de una obra, de manera semanal y en forma aleatoria. Esto ayuda a detectar posibles casos de contagio y tener un panorama de toda la obra en un corto plazo, ya que en cuatro o cinco semanas se tiene a la mitad del personal controlado por exámenes.

Otra de las medidas se ejecuta todos los lunes, de manera voluntaria para los trabajadores, a quienes se les encuesta para conocer sus actividades más relevantes el fin de semana. Lo anterior, sirve para conocer si viajaron fuera de la Región, si se desplazaron por algún trámite o si tuvieron contacto con varias personas, por ejemplo.

El ejecutivo expresa que la idea es focalizar las prevenciones, pero, especialmente, es una práctica que ayuda a reforzar el autocuidado de los trabajadores cuando no están en la obra. “Confiamos en que nuestros colaboradores nos respondan en forma veraz, porque si ellos se cuidan, protegen a todos los demás y a sus familias”, acota.

A estas medidas se suman las que incluye el protocolo de la CChC y las normas que establece el Gobierno para la industria de la construcción. En este sentido, Pocuro mantiene turnos diferidos de ingreso a la obra para evitar aglomeraciones, ya que se realiza la toma de temperatura y se aplica una encuesta de entrada. El horario de salida también se organizó de manera diferenciada.

En las faenas, se establecieron distintos horarios de colación y se trabaja con políticas de distanciamiento físico.

Jorge Guardia señala que para llegar a implementar estas estrategias “los primeros tres o cuatro meses del inicio de la pandemia fueron los más duros y complejos. Había que adaptarse a una nueva rutina y cambiar la forma de relacionarse en lo laboral. Hoy los trabajadores tienen muy internalizados los cuidados y aprendieron a ser flexibles. Además como empresa también hemos mejorado”.

A más de un año de la pandemia, los trabajadores tienen muy internalizados los cuidados y protocolos. Además aprendieron a ser flexibles.

EVIDENCIAR EL CUMPLIMIENTO SANITARIO
La constructora ejecuta cuatro obras en el Gran Concepción -dos de ellas con subsidios de Integración Social- que abarcan una población de 470 trabajadores directos y 300 subcontratados.

El ejecutivo señala que ambas tipologías, privadas y con subsidio estatal, adoptaron similares reglas sanitarias. Añade que el brazo inmobiliario de la empresa privilegió el teletrabajo para colaboradores no operativos y la relación con los clientes se efectúa vía redes sociales o de manera telemática.

Además de instaurar nuevos protocolos para la entrega de viviendas, que involucran sólo al propietario en terreno y no a la familia completa, como se realizaba en el periodo prepandemia.

Con todo, Guardia afirma que es importante evidenciar el cumplimiento de las medidas aplicadas en terreno. Para ello, la empresa realiza un registro de cómo se están llevando a cabo las acciones y los protocolos sanitarios en las obras, con lo cual se busca optimizar su implementación.

A esto ayuda la reportabilidad semanal recomendada por el gremio constructor en su modelo de salud sanitario. “Es una norma que se instauró en la empresa y que se lleva a cabo al igual que los protocolos en terreno. Solo mediante estos informes, la CChC y la autoridad pueden evidenciar que las cosas se están haciendo bien”, asevera.

La fórmula de Aitue: estandarizar protocolos a toda la empresa y una profunda reportabilidad interna

La fórmula de Aitue: estandarizar protocolos a toda la empresa y una profunda reportabilidad interna

La fórmula de Aitue: estandarizar protocolos a toda la empresa y una profunda reportabilidad interna

La empresa implementa medidas de protección sanitaria en todas las secciones o unidades, desde las obras hasta las oficinas de personal. A esto, sumaron una exhaustiva estrategia de reportabilidad interna, más allá de la exigida por la CChC.

Las normas que incluye el Protocolo Sanitario del Sector Construcción son aplicadas en su totalidad a las cinco obras que mantiene activas la constructora Aitue en el Gran Concepción. Además, implementaron un análisis interno semanal de la situación sanitaria de las faenas.

Ema Chavarría, subgerente de Seguridad y Medio Ambiente, explica que también incorporaron otras acciones que han dado resultado y que han logrado mantener el cuidado de los trabajadores, sin arriesgar la continuidad de las obras.

Entre ellas, señala que se hicieron cambios en instalaciones que están destinadas a mayor cantidad de trabajadores, como los comedores y la zona de bodega, donde en esta última existía bastante tránsito de personas.

En los comedores que hasta antes de la pandemia albergaban a cerca de seis trabajadores en un solo mesón, éstos se reconvirtieron con separadores de polietileno en las mesas – tipo cubículos- para que no más de tres colaboradores pudieran sentarse a la hora de colación. Se evitó también que hubiera trabajadores almorzando frente a frente.

En tanto, en las oficinas a raíz de la alta concurrencia de personal y por las que existía bastante movimiento de personas en las obras se incorporó la atención por ventanilla. Chavarría señala que “anteriormente el trabajador o el contratista ingresaba y hoy la atención sólo se hace por ventanilla. Además, se instaló una barrera para lograr el distanciamiento físico necesario”.

Asimismo, en el “pañol” (local tipo bodega de materiales de una obra) se implementó una barrera sanitaria. “Ahí existe mucho tránsito de personas, porque los trabajadores vienen a pedir materiales y entonces era necesario adecuarla para una mejor protección”, dice la profesional.

En esas dependencias se instaló un panel de acrílico en las ventanillas y en el acceso se indicó una separación de por lo menos un metro y medio entre el trabajador y el encargado o “pañolero”. En la bodega además se implementó la sanitización de herramientas, tanto al momento de recibirlas como al ser entregadas.

A más de un año de iniciada la pandemia, las normas ya son habituales en la rutina laboral y se cumplen sin dificultad.

CUIDADOS EN OBRA

En tanto, en terreno la constructora instaló puntos de limpieza y sanitización móviles, de manera de abarcar distintas áreas de la faena. Así como también, se optó por termómetros eléctricos adheridos a los muros, en reemplazo de los de pistola.

En el tema de la sanitización, la que realiza una empresa experta, se sumó un jornal encargado de este ítem. A cada trabajador, al ingreso de la obra, se les entrega un kit para su jornada, el cual se repite a mediodía. Éste consta de mascarillas, guantes y otros artículos de higiene.

Ema Chavarría cuenta que los trabajadores se adaptaron bien a las medidas y que, a más de un año de iniciada la pandemia, estas normas ya son habituales en la rutina laboral y se cumplen sin dificultad.

Agrega que estas medidas se aplican en toda la empresa, desde la oficina central hasta post venta, en la que se implementaron las normas igual que en una obra o faena.

REPORTABILIDAD INTERNA

Una de las medidas que Aitue aplica también a sus obras es la elaboración de un reporte interno semanal sobre la situación sanitaria del Covid-19. Este informe les permite ir evaluando el comportamiento de la faena en cuanto a la pandemia.

“Todas las obras envían el reporte si han tenido casos y se hace llegar a gerencia. Así conocemos, en caso de que existan casos, sus causas y entre otros antecedentes si fue un contagio interno o externo”, dice la subgerenta.

Este informe de reportabilidad se suma al exigido por la CChC, que también es semanal. Sin embargo, el elaborado por Aitue cuenta con mayores datos que ayudan a planificar el quehacer de cada una de las obras, a través de una planilla interna.

Ema Chavarría explica que con este análisis se puede tener un panorama acabado. “Este sistema nos ha ayudado bastante, porque tenemos datos de cómo se puede haber originado un contagio, en qué sección o qué trabajador y cuál es su labor, qué está pasando y así tomar medidas correctivas y de prevención”.

Buenas prácticas en Covid-19: EBCO apuesta por una comunicación transparente y clara para los trabajadores

Buenas prácticas en Covid-19: EBCO apuesta por una comunicación transparente y clara para los trabajadores

Buenas prácticas en Covid-19: EBCO apuesta por una comunicación transparente y clara para los trabajadores

La empresa fue más allá de las medidas exigidas por autoridades en materia de prevención del Covid-19. Primó en las obras la socialización de información para reducir la incertidumbre y dar tranquilidad a sus equipos de trabajo.  

La pandemia obligó al sector de la construcción a realizar transformaciones en sus procesos de trabajo e implementar medidas de protección para evitar los contagios en obras y en toda la empresa.

Así, las organizaciones funcionan actualmente bajo un estricto sistema sanitario y, muchas de ellas, han sumado prácticas innovadoras para prevenir brotes y cuidar a sus trabajadores.

Una de ellas es la constructora EBCO, con presencia nacional y que en Concepción mantiene 21 proyectos, a los que se suman otros cuatro en Los Ángeles. Todos, con un total de cerca de 5 mil trabajadores.

Jimmy Gutiérrez, jefe del Departamento de Prevención de Riesgos zona sur de la empresa, detalla que desde octubre del año pasado, producto del Estallido Social, comenzaron a cambiar las planificaciones en las obras. Se modificaron los horarios y se optó por diferir las entradas y salidas de cada turno.

Luego, con la pandemia, se replanificaron las tareas. El profesional señala que se generaron cuadrillas de trabajo más pequeñas, se implementaron protocolos de distanciamiento y se redujeron los aforos en espacios cerrados, como comedores; entre otras acciones.

Gutiérrez expresa que uno de los desafíos fue lograr mantener el estándar que tienen en cada obra y transformarlo al nuevo escenario.

Para eso, menciona que siguieron de forma rigurosa las recomendaciones provenientes del Ministerio de Salud, adoptando los protocolos que emanaban de esa cartera, además de implementar el Protocolo del Sector Construcción promovido por la CChC. Así, adecuaron instalaciones, como separadores en comedores y vestidores y colocaron puntos limpios con lavamanos en terreno.

Explica que la aplicación de los protocolos no fue compleja, pues en la práctica varias medidas incluidas ya estaban en funcionamiento en las faenas. Sin embargo, advirtieron que existía desinformación sobre la pandemia entre los trabajadores. De esta manera, desarrollaron un plan de conexión remota con un médico que no sólo explicaba los alcances de la enfermedad, sino, que atendía una a una las dudas de los colaboradores.

De forma paralela, señala Gutiérrez, contrataron a un enfermero para que estuviera en las obras y enseñara en terreno los principales cuidados sanitarios. Entre ellos, colocarse de forma adecuada la mascarilla, lavarse las manos de manera correcta e indicar las medidas de autocuidado para evitar los contagios.

El profesional cuenta que uno de los pilares de la estrategia de salud fue transparentar la información. “Si existe un contagio, el administrador de la obra debe reunirse con las cuadrillas, explicar el caso y las prevenciones que se tomarán. Con esto, nos dimos cuenta que evitamos rumores, los que generaban desorden y dudas. Se priorizó la transparencia en la comunicación”, dice.

Con esto, lograron bajar la incertidumbre de los trabajadores y que pudieran adoptar, de manera más sencilla, los resguardos y prevenciones.

Respecto de si ha sido difícil la adaptación a las nuevas reglas, Gutiérrez señala que como todo cambio de hábito conlleva un tiempo. “Hubo que desaprender ciertas cosas, para aprender otras nuevas. Son costumbres que estaban arraigadas en el trabajador, como la interacción con el otro. Pero nuestra gente lo ha ido entendiendo”, señala.

La comunicación fluida logró bajar la incertidumbre de los trabajadores para que adoptaran los resguardos y prevenciones.

SEÑALÉTICA EN CREOLE Y AUSENTISMO LABORAL

Otras de las iniciativas de la empresa fue crear señalética sobre prevención del Covid en distintos idiomas, como creole. Esto, menciona Gutiérrez, porque el sector alberga a trabajadores de otras nacionalidades, como haitianos y venezolanos.

Así también, EBCO entrega a sus trabajadores mascarillas especialmente diseñadas para la empresa. Son reutilizables y cuentan con tecnología que entregan una mayor resistencia al agua y a la humedad, además son lavables.

Otro de los planes contempló implementar el protocolo sanitario de la CChC en proyectos DS-19, pese a que no era exigible, pues esas obras son clasificadas como esenciales. Lo anterior, como una forma de homologar la forma de trabajo. Eso significó la aplicación de PCR a todos los trabajadores y transporte privado para su desplazamiento.

Gutiérrez indica que realizan periódicamente testeos y que, entre enero y marzo de este año, se han aplicado más de 6 mil PCR.

Otra de las gestiones que llevaron a cabo fue conocer el motivo del ausentismo laboral. Es decir, “cuando un trabajador falta, el administrativo de la obra debe llamarlo para conocer por qué no estuvo en la obra, lo que ayudó a saber si existían casos sospechosos de Covid y así activar nuestro protocolo”, señala.