La futura estrategia de movilidad para el Gran Concepción

La futura estrategia de movilidad para el Gran Concepción

La futura estrategia de movilidad para el Gran Concepción

Helen Martin

Presidenta CChC Concepción

En las últimas semanas, hemos sido invitados como gremio a participar en la elaboración del “Plan de Movilidad 2050, por un Gran Concepción Sostenible”, que impulsa la seremi de Transportes, a través de Sectra de la región del Biobío. Un master plan ambicioso, pero necesario y urgente para una metrópolis que crece aceleradamente en materia de transportes y territorialidad.

Como lo dice su denominación apunta a desarrollar un conjunto de iniciativas con una visión integrada de transporte en concordancia con un desarrollo urbano, donde el foco sean los habitantes y su calidad de vida.

Valoramos que en la gestación de esta estrategia se convoque a distintos actores de la sociedad, como gremios productivos, juntas de vecinos, universidades y personas con capacidades especiales, por nombrar algunos. Aplaudimos además que este plan sea el primero a nivel nacional que congregue a quienes habitan y usan la ciudad.

La innovación del modelo de gestión que se pretende aplicar busca mejorar el sistema de transporte, pero también, cambiar la estructura de los espacios públicos con proyectos que permitan consolidar una urbe amigable para los que vivimos en ella. El énfasis no es solamente modernizar el transporte público o “arreglar el tránsito”, sino que se entiende la movilidad como un concepto mucho más amplio.

Por esta razón, creemos que es importante considerar algunos factores que incidirán en la ciudad de los próximos 30 años. La nueva realidad estará caracterizada por un notable envejecimiento de la población; una alta tasa de motorización, con más de 400 mil vehículos circulando y una mayor necesidad de viviendas, donde se requerirán cerca de 80 mil en el Gran Concepción, dadas las tendencias habitacionales.

Con todo, uno de los desafíos será materializar las iniciativas que se proyecten en el marco de este plan, más allá de los cambios y vaivenes políticos. Éste es un anhelo de toda la Región, ya que a través de décadas hemos visto como algunas obras son postergadas por el cambio de autoridades.

Hoy, además existe una enorme oportunidad con la elección de la figura del gobernador regional. Entre sus atribuciones, podrá establecer un Plan Regional de Ordenamiento Territorial, surgido de proyectos participativos y que otorga facultades en materia de transporte público, medio ambiente y movilidad, entre otras temáticas.  

Nuestro deseo es que la autoridad pueda lograr un modelo en sintonía con las demandas locales y con los desafíos aquí planteados, como son una integración y un desarrollo sostenible verdaderos.

Dentro de este punto es relevante señalar que la infraestructura asociada al transporte siempre debe aportar al desarrollo de espacios comunitarios, como multicanchas, parques urbanos y sedes vecinales.  

Como gremio estamos a disposición para aportar a una temática ineludible para la vida de los ciudadanos. A través de nuestro eje gremial Ciudad y Territorio impulsamos el concepto de una urbe integrada social y territorialmente.

Con comunas conectadas entre sí y que puedan brindar a sus vecinos seguridad, acceso a la salud, educación, servicios básicos y espacios públicos.

Que se configure como una metrópolis de oportunidades, incorporando además el factor digital para facilitar la vida de sus habitantes (Smart City). Todo esto, por cierto, recogiendo la vocación y desarrollo económico del Gran Concepción, caracterizado por su rol de servicios e industrial.

Según lo planteado por la seremi de Transportes, la Imagen Objetivo y las propuestas de proyectos deben estar definidas este año. Consideramos que entre ellas deben incluirse los valores mencionados anteriormente, además de potenciar sistemas intermodales de transportes: como el auto, la bicicleta, caminatas, y por supuesto, el metro.

Así como también, incorporar el desarrollo integrado de obras públicas que faciliten la instalación de servicios en distintas comunas.

En definitiva, el propósito es redistribuir la ciudad para que todos los modos de transporte convivan de forma segura.

Como gremio a través de nuestro eje de gestión “Ciudad y Territorio” impulsamos el concepto de una urbe integrada social y territorialmente.

Políticas Públicas y accesibilidad a la vivienda

Políticas Públicas y accesibilidad a la vivienda

Políticas Públicas y accesibilidad a la vivienda

La construcción tiene una importancia fundamental para el país. Representa un 6,4% del PIB y un 8,6% de los empleos nacionales, es decir 700 mil puestos de trabajo, en el periodo prepandemia. Pese a una caída en esta última cifra, de 50 mil empleos, producto de la crisis sanitaria; la construcción sigue siendo el motor de la economía.

Más allá de los datos, la actividad se destaca por su efecto multiplicador, dado por su aporte al dinamismo de otros rubros. A esto se suma que es catalogada como el “termómetro” de la economía, ya que su desempeño es un indicador adelantado de la actividad agregada.

Según estos antecedentes, sería esperable que las políticas públicas que atañen al sector estén a la altura del desafío que tenemos, que no es otro que mejorar las condiciones de vida de los habitantes y, en la actualidad, empujar la reactivación.

Por lo tanto, se necesita que estos lineamientos estén en sintonía con la realidad que hoy vive la industria y, así, podamos entre el sector público y privado, más la comunidad en general, atender a la solución de las problemáticas que la sociedad está demandando y que, con la pandemia, se han agudizado. Me refiero al déficit habitacional y a la proliferación de campamentos y familias allegadas en el país.

Si bien en la región se produjo un descenso de un 7% de los campamentos, la cantidad de familias se incrementó en un 10% llegando a 6.957. Con esto, el déficit de viviendas y la demanda por una pronta solución también han ido al alza.

Este panorama requiere entonces una concordancia entre las políticas que ayudarán a terminar con estas problemáticas y quienes hacen posible la materialización de esas soluciones. Es primordial que las iniciativas del Estado se ajusten a la nueva situación de la industria.

Un ejemplo de ello, son los planes reguladores comunales y metropolitanos que, sin duda, deben sincronizarse con el escenario actual, velar por el bien común, ser instrumentos de integración y cohesión social y acoger las nuevas necesidades de las ciudades. Estos instrumentos, ya anacrónicos, deberían facilitar la disponibilidad de espacios para el desarrollo de proyectos en zonas bien dotadas y que van en directo beneficio de la clase media.

Hoy las viviendas en suelos de este tipo son, prácticamente, inalcanzables, debido a la escasez de terrenos para construcción, lo que influye en su valor final.

Otro aspecto se da en el ámbito de la vivienda y la infraestructura. El plan de reactivación regional no ha mostrado la celeridad que se requiere. Según cifras del MOP a nivel regional de los 108 proyectos que involucra, un 27% han sido declarado desiertos, realizándose en parte de ellos nuevos llamados a licitación.

Creemos que las crisis que hoy afectan al sector -y lo hacen como nunca antes de manera simultánea- han influido en la desigualdad de miradas entre el sector público y privado para avanzar en esos proyectos. La falta de mano de obra y el alza de precios y quiebre de stock de materiales claves para el rubro, como la madera y el fierro, crearon un nuevo escenario de costos para las obras.

Es necesario que estas contingencias en materia de costos se incorporen en las licitaciones del Estado. Para eso, propusimos en el área de infraestructura un polinomio de indexación con el fin de mejorar las diferencias en los valores de construcción y desarrollo de las iniciativas.

Como lo hemos señalado, la escasez de trabajadores también es un factor que golpea a la industria y que se ha vuelto complejo dado el panorama de informalidad creciente de esta masa laboral. Como sector, nos apremia una política de incentivos que promuevan los trabajos formales.

En este contexto, vemos con preocupación la posible eliminación a la exención del IVA a la construcción, un beneficio que está focalizado para las personas y no como se cree en las constructoras. Esta medida causará un encarecimiento de la vivienda y quien terminará pagando el mayor precio será el comprador final.

Por ello, si se revisa este instrumento tributario es fundamental que exista un aumento en el monto de los subsidios a las personas y una política pública para contener el impacto no deseado de la eventual medida que será, sin duda, la profundización del déficit habitacional en el país.

Helen Martin

Presidenta CChC Concepción

La importancia de reportar para la continuidad del sector construcción

La importancia de reportar para la continuidad del sector construcción

La importancia de reportar para la continuidad del sector construcción

Como muchas industrias, la construcción ha enfrentado una serie de dificultades para funcionar en medio de la pandemia. Las medidas de confinamiento y restricciones necesarias para contener el virus han golpeado fuerte la inversión, el empleo y a las propias empresas del sector.

No obstante, el rubro, en general, ha podido sortear los efectos de la emergencia, transformando sus prácticas laborales, a través de la implementación de un sistema de gestión sanitaria que le ha permitido continuar de forma segura con sus obras.

La estrategia ha logrado que las faenas y centros de trabajo sean considerados espacios seguros para nuestros colaboradores y las cifras así lo demuestran: el sector construcción presenta solo un 3,5 de contagios por cada 100 mil habitantes, muy por debajo del promedio nacional de 30 contagios por cada 100 mil habitantes.

Asimismo, debido a su rigurosa planificación y estrictas normas establecidas, este modelo sanitario ha sido adoptado como base para el funcionamiento de otros sectores productivos. Es una iniciativa inédita, al ser nuestra industria la primera en fijar un protocolo de funcionamiento con la aprobación de varios ministerios, entre ellos, Salud y Economía.  

Todo lo anterior, ha permitido que el sector sea clasificado como una industria segura y reactivadora. Con ello, hemos podido seguir operando, pese a la restricción de cuarentena. Sin embargo, debemos tener claro que nuestra actividad no ha sido declarada esencial -como era nuestro anhelo- y esto hace que sea clave continuar reforzando todas las medidas establecidas en este protocolo. Estamos atravesando un momento crítico de la pandemia y es ahora más que nunca que debemos extremar los cuidados hacia nuestros trabajadores.

De la correcta aplicación de estas disposiciones depende, en gran medida, no solo el carácter reputacional de una empresa o del sector en general; si no, la continuidad de nuestras obras.

De nadie más que de nosotros depende que la actividad no sea interrumpida y que sigamos siendo considerados como una actividad segura y clave para el proceso de reactivación.

Me quiero detener en uno de los pilares del modelo sanitario, como es el reporte semanal que deben realizar todas las empresas adheridas a este compromiso, socias y no socias. Esto significa mantener una información actualizada sobre eventuales contagios en las obras y realizar la trazabilidad de lo que se informe.

Como sector, esta medida nos permite aportar a la trazabilidad del país, la cual es considerada como uno de los factores imprescindibles para controlar la pandemia. Pero, también, realizar un adecuado reporte semanal es la forma de demostrar, ante las autoridades, que estamos ejecutando un monitoreo permanente de la situación sanitaria de nuestras obras.

Esto cuando justamente hay voces que claman por una paralización del sector al no tener la categorización de actividad esencial.

En este escenario, no podemos desconocer que la construcción está en la mira. Esta semana Salud suspendió las faenas de construcción del proyecto MAPA en Arauco, por incumplimiento de disposiciones sanitarias. Más de 10 mil trabajadores debieron paralizar.  

Por ello, la CChC ha implementado estrictas acciones, tales como inspecciones en conjunto con la Mutual de Seguridad, las cuales se han triplicado llegando a casi 400 obras verificadas, con un 94% del cumplimiento del protocolo. El plan inicial era controlar 100 obras en la Región Metropolitana.

El mismo esfuerzo se realizará en el resto del país y en nuestra sede, donde se espera fortalecer las fiscalizaciones, las que serán estrictas en su cumplimiento.

Reforcemos nuestro compromiso, los llamo a no bajar los brazos y continuar con las medidas dispuestas para seguir generando empleo y no perjudicar a nuestros trabajadores.

Un adecuado reporte semanal es la forma de demostrar que estamos ejecutando un monitoreo permanente de la situación sanitaria de nuestras obras.

Helen Martin Urrutia
Presidenta de la CChC Concepción

Día del Trabajador de la Construcción: beneficios de una industria en crecimiento

Día del Trabajador de la Construcción: beneficios de una industria en crecimiento

Día del Trabajador de la Construcción: beneficios de una industria en crecimiento

El 2020 no fue un año cualquiera. Ha sido un periodo complejo y duro para el sector y para quienes somos parte de la industria de la construcción. La pandemia nos golpeó, sufriendo además los embates de las cuarentenas, que ocasionaron un verdadero freno en el rubro.

Lo anterior, significó la caída en la inversión y en la demanda. Pero también, afectó al empleo. Se destruyeron más de 50 mil plazas laborales en el sector a nivel nacional, con el impacto que esto tiene en cada una de las familias que están detrás de esos trabajadores.

Sin embargo, confiamos en que este año comience una recuperación sólida, la cual no será posible sin uno de los pilares esenciales de la industria: nuestros colaboradores.

Son ellos, quienes, con esfuerzo y compromiso, fueron capaces de adecuarse a nuevos modelos de gestión laboral, que permitieron sobrellevar la actual crisis sanitaria. De este modo, logramos que nuestras obras se convirtieran en espacios seguros y protegidos.

En este 19 de marzo, que celebramos el Día del Trabajador de la Construcción, instaurado en 2017, creemos que la tarea sigue siendo brindar las mejores condiciones y oportunidades para todos los trabajadores del sector.

Para ello, contamos con una plataforma de beneficios sociales consolidada, que involucra programas en los ámbitos de capacitación, salud, vivienda y bienestar social. Todos ellos de gran impacto y que representan un aporte para los trabajadores, las empresas y la comunidad en general.

Este 2021, producto de la emergencia sanitaria, los énfasis de esta agenda están en iniciativas de salud, formación y atención social. En Concepción, existen a disposición de las empresas socias más de una veintena de programas de esa índole.

Asimismo, este año nos preocupamos en fortalecer el acercamiento entre empresas y trabajadores, promoviendo instancias de encuentro entre ambos representantes.

Por eso, desde el gremio nacional se impulsa un potente portal de empleo, denominado www.trabajosenobra.cl, que ya cuenta con más de 10 mil trabajadores inscritos.

Consideramos que es una manera simple y directa para que se concreten las oportunidades laborales. Por una parte, visibiliza a trabajadores y, por otra, es una innovadora herramienta para que las organizaciones puedan tener acceso a mano de obra específica según sus requerimientos.

En la CChC Concepción contamos con una versión local, que ya habíamos levantado el año pasado, con esta misma finalidad. Más aún, pensando en el proceso de reactivación que está en marcha en la Región y en el país.

Estas iniciativas son claves cuando en la actualidad nos vemos enfrentados a una baja disponibilidad de trabajadores en el sector y que advertimos con preocupación que este fenómeno pueda incidir en el ritmo de ejecución de los proyectos, tanto de vivienda, como de infraestructura.

En este esfuerzo por hacer más atractivo el rubro -que sin duda es una industria en crecimiento y con oportunidades- debemos buscar alianzas con el sector público, que nos sirvan para captar, por ejemplo, a más mujeres o que podamos en conjunto formar a trabajadores, con miras a ser incluidos en el plan de recuperación económica impulsado por el Gobierno.

Creemos también que esta alianza público-privada será un aporte para elaborar políticas que permitan mejorar la productividad del rubro, tema que desde el gremio hemos impulsado fuertemente. Entre éstas, planteamos crear incentivos específicos para la industria que contribuyan a la contratación y que ayuden a disminuir la informalidad de empleos que ha traído esta pandemia.

Esto porque si anhelamos una pronta reactivación, ésta debe hacerse con un sector productivo fortalecido y que pueda entregar las mejores condiciones y oportunidades a sus trabajadores.

Iniciativas como el portal trabajosenobra.cl son claves cuando en la actualidad nos vemos enfrentados a una baja disponibilidad de trabajadores en el sector.

Helen Martin Urrutia
Presidenta de la CChC Concepción

La fragilidad del empleo femenino

La fragilidad del empleo femenino

La fragilidad del empleo femenino

A la luz de una nueva conmemoración del Día Internacional de la Mujer, creo que es necesario realizar una pausa y analizar cómo los sectores productivos estamos enfrentando la inequidad que, pese a ciertos avances, aún se mantiene y se ha dejado ver en este año de crisis por el Covid-19.

Para nadie es un misterio que las mujeres han sido las más afectadas por la baja participación laboral producto de la pandemia. Distintos expertos en el tema, afirman que la crisis sanitaria ha retrotraído una década en cuanto a lo ganado de inserción en el mundo del trabajo femenino.

Hoy, según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), la tasa de participación laboral femenina bordea el 40%. El panorama se vuelve aún más preocupante ya que la mayoría de los hogares de los quintiles más bajos son liderados por mujeres y, en su mayoría, son familias monoparentales. Muchas de ellas, han perdido su empleo.

Lo anterior se acentúa, ya que la pandemia las dejó sin las tradicionales redes de apoyo para el cuidado de sus hijos: abuelos, salas cunas o colegio.

Sin duda, que la emergencia sanitaria visibilizó lo frágil que es la situación de la mujer en el mercado laboral. Por ello, desde el sector construcción, uno de los más intensivos en mano de obra y que esperamos sea el motor de la reactivación económica, estamos impulsando la recuperación con un marcado énfasis en la inclusión femenina.

Estoy convencida que el retorno de la mujer al trabajo no solo tiene un impacto positivo en sus familias, sino también, en la economía general del país y mucho más que eso, es vital para su propia autonomía personal. Recordemos además que en América Latina el ingreso de la mujer al mercado laboral contribuyó con un 30% de la reducción de la pobreza extrema en ese territorio.

Con todo, nuestra gestión ha estado desde el primer día enfocada en abrir espacios a las mujeres, tanto en el ámbito gremial como en las empresas socias. Inicialmente, el desafío fue visibilizar los aportes que hacen las socias y trabajadoras en cada una de estas áreas.

Actualmente, estamos apoyando la alianza público-privada junto al Ministerio de la Mujer para entregar capacitaciones a trabajadoras, de manera de generar competencias necesarias. Esto a través de la Mesa de Trabajo Mujer y Construcción.

Además, como gremio local planteamos la inclusión de trabajadoras en las licitaciones y contrataciones de las obras que se ejecuten en el contexto del plan de reactivación en la Región, debido a que, como lo mencioné, el empleo femenino ha sido especialmente castigado con esta pandemia.

Así también, hemos querido entregar para las futuras trabajadoras espacios laborales seguros. La construcción es uno de los primeros gremios que contó con un protocolo sanitario para el sector y que ha dado exitosos resultados al tener un nivel de contagios de solo un 0, 02%, muy por debajo del promedio nacional.

En el contexto de un ambiente seguro además hemos reforzado las políticas internas de nuestras empresas en cuanto a prevenir la violencia intrafamiliar y estar alerta ante episodios de ese tipo que puedan sufrir nuestras trabajadoras; ya que estamos conscientes que este flagelo se ha visto aumentado en este periodo.

En definitiva, desde el rubro de la construcción hemos decidido avanzar y no mirar pasivamente la situación de trabajo femenino que nos develó la pandemia. Queremos entregar las condiciones necesarias para que las mujeres vuelvan a su vida laboral y reencantar a otras que puedan insertarse en esta industria.

Creemos que éste es el camino para disminuir la brecha de género y para generar una sociedad más equitativa e inclusiva.

Helen Martin

Presidenta CChC Concepción

Mujeres que construyen

Mujeres que construyen

Mujeres que construyen

Cuando miramos una ciudad y nos preguntamos en cómo logró levantarse, cómo llegó a desarrollar su concepto, curiosamente la tendencia es a pensar en los hombres que están detrás del proceso.  Las mujeres no integramos el mapa mental colectivo en muchas áreas en la que sí somos históricamente relevantes. Por eso, es hora de poner las cosas en su sitio, reconocernos y aplaudir los aportes femeninos, con la responsabilidad de asumir más tareas y exigir que se releven nuestros méritos a la par con los hombres.

Le daba vueltas al rol de Elena Caffarena, la visionaria abogada chilena que junto a Flor Heredia redactó el proyecto de ley para que las mujeres pudieran votar en todas las elecciones. Todos recordamos que el voto femenino se concretó en el gobierno de Gabriel González Videla, en 1949, pero no admiramos el esfuerzo de las mujeres que de la mano de Elena lucharon años visibilizando la necesidad de reconocer ese derecho. Y es que ha sido una tradición postergar los méritos de la mujer. Sin ir más lejos, cuando se aprobó el decreto, Elena Caffarena ni siquiera fue invitada a la ceremonia… El voto de las mujeres es sólo uno de los hitos de la abogada, que logró empoderar a otras para reclamar desde la intelectualidad un Chile con más justicia social y equidad de género.

Hace cuatro años las mujeres de la Cámara Chilena de la Construcción Concepción vimos que teníamos inquietudes comunes. Nos unimos y actuamos: las soluciones también tenían puntos en común. Formamos así  el Círculo de Mujeres de la CChC con el fin concreto de aumentar la participación femenina en el mundo de la construcción. Ahora los objetivos son más amplios y también más ambiciosos. Hemos visto nuestros logros y estamos dejando huellas profundas en este camino. Desde Concepción contagiamos a las 18 delegaciones de la CChC en el país y en todas se activó este círculo. Es un hit.

Se trata de un desafío extraordinario y nos inspira a construir una nueva mirada dentro del gremio. No somos mujeres que se les ocurrió repentinamente llegar a cargos por moda o por cumplir con código social. Somos mujeres que estamos demostrando nuestras habilidades en el poder y en el hacer productivo. Somos profesionales, técnicas y trabajadoras capaces de ubicarnos en cualquier puesto para demostrar lo que hemos aprendido en años de labores silenciosas.  No buscamos el aplauso, pero sí la validación del esfuerzo, pues es la clave para consolidar una sociedad más inclusiva y sostenible. Y nuestro rubro lo está asumiendo.

Como profesional, como mujer, espero que 2021 nos inspire a una reactivación donde el mundo femenino tenga más actividad gremial, más empoderamiento, capacitación y visibilidad. Este año es clave con la elección de los constituyentes, que tendrán la oportunidad histórica de diseñar una carta magna a puño de la igualdad de género, para que se plasme en todas las instituciones, en los grupos, en los sectores y en las personas.

Merecemos este paso, no por benevolencia,  sino porque lo femenino ha jugado rol clave en la historia de este país. Nosotras también lo levantamos y lo sostenemos. Hoy más que nunca somos mujeres que lo construyen.

Nathalie Dubois Jarpa

Presidenta Círculo de Mujeres

Consejera Regional CChC Concepción