Círculo de Mujeres CChC impulsa capacitación de trabajadoras en programa pionero a nivel nacional

Nov 19, 2019Social

La iniciativa incluyó a cerca de 10 mujeres trabajadoras de empresas socias que se certificaron en nuevos oficios de la construcción. Desde el grupo de trabajo gremial señalan que éste es un primer paso hacia la visibilización del trabajo femenino en el rubro.

Una alianza estratégica entre el Círculo de Mujeres de la CChC Concepción y el Servicio Nacional de la Mujer y Equidad de Género (SernamEG) de la región del Biobío permitió capacitar a cerca de 10 mujeres trabajadoras de empresas socias con el fin de mejorar su empleabilidad.

El programa, implementado por la entidad gubernamental, se realizó en el marco de una mesa de trabajo conformado con diversas entidades productivas de la región para lograr una mayor inclusión laboral de mujeres.

La capacitación es la primera experiencia a nivel nacional que realiza el SernamEG junto al gremio constructor. 

Miladi Garfe, una de las impulsoras de la iniciativa en el Círculo de Mujeres local, señaló que esta alianza permitió materializar uno de los objetivos que el grupo se trazó para este año y que tiene relación con visibilizar el trabajo de las mujeres que se desempeñan en el sector.

“Independiente del cargo o área en el que desarrollen su labor, el propósito era visibilizar el aporte que hace la mujer en el sector de la construcción, teniendo en cuenta que es uno de los rubros más productivos del país”, acotó Garfe.

Previo a este programa, el Círculo trabajó en levantar información de siete constructoras (Socoarte, Ravanal, Lontue, Carrán, Ebco, Aitue y Pocuro) sobre el panorama laboral de las mujeres en el rubro a nivel local, como un primer paso para conocer la realidad femenina. Así, el resultado se concretó en un diagnóstico sobre la cantidad de mujeres y en qué áreas estaban ubicadas.

Los datos constataron que un 15% de la dotación total de esas empresas son mujeres. De ellas, un 39% trabajan en el área administrativa, un 14% en obra y un 21% en subcontrato. Los cargos o labores que más se repiten en el diagnóstico son administradoras de obras (cinco), prevencionistas (seis) y aseadoras de obras (siete).

Los datos les ayudaron para apoyar la labor del SernamEG y perfeccionar a las trabajadoras en técnicas de gasfitería e instalaciones sanitarias.

Garfe explica que iniciativas de capacitación favorecen la estabilidad laboral en un mundo en constante cambio. “Sabemos que las obras necesitan ciertos oficios en una sola etapa, entonces si una trabajadora adquiere nuevas habilidades tiene una mayor oportunidad de continuidad laboral”.

En definitiva, menciona la dirigenta, es incorporarlas fuertemente a la cadena productiva en los distintos hitos de una obra de construcción.

“Sabemos que las obras necesitan ciertos oficios en una sola etapa, entonces si una trabajadora adquiere nuevas habilidades tiene una mayor oportunidad de continuidad laboral” (Miladi Garfe, integrante Círculo de Mujeres CChC).

Cuando se atrae a mujeres al ámbito laboral, las empresas ganan en talento y liderazgo, pues las trabajadoras destacan por su empatía, orientación al logro, planificación y desarrollo de habilidades rápidamente.

 

INTEGRAR TALENTO FEMENINO

Nayareth Jara, encargada regional de Buenas Prácticas Laborales y Equidad de Género del SernamEG, cuenta que hace dos años conformaron la mesa público-privada para la igualdad de género con empresas regionales. En la mayoría de estas entidades, las mujeres estaban subrepresentadas.

Por lo tanto, expresa, el propósito fue integrar la mirada femenina en el desarrollo de la empresa. En este contexto incorporaron a la CChC como parte de un rubro clave de la economía regional y donde además se percibía que estaban en minoría.

“Con esta iniciativa queríamos, por un lado, incorporar mujeres en rubros no tradicionales y a la vez, mejorar su permanencia en esos sectores”, dice Nayaret.

Para el SernamEG la idea es lograr la equidad de género al interior de las organizaciones. Las cifras señalan que si se incorporan 900 mil mujeres a la fuerza de trabajo, el PIB nacional aumentaría en un 6%, según estiman en ese organismo estatal y ratifican los datos de ONU Mujeres.

Jara afirma que la alianza con la CChC es una buena señal del interés de integrar a mujeres en las organizaciones. Señala que el programa piloto ejecutado corroboró la idea que cuando se atrae a mujeres al ámbito laboral, las empresas ganan en talento y liderazgo, pues las trabajadoras destacan por su empatía, orientación al logro, planificación y desarrollo de habilidades rápidamente.

Finalmente, recalca que las empresas que tienen equipos mixtos salen más rápido de una crisis. “Tener solo una mirada es más limitante y esto se relaciona no solo con aumentar la productividad, sino también con una mayor justicia social”.

MUJERES LÍDERES

El Círculo de Mujeres se formó hace dos años con cuatro socias que decidieron relevar el papel femenino en el sector de la construcción. Hoy cuenta con más de 20 integrantes.

En un inicio, enfocaron su trabajo gremial en aglutinar a quienes se desempeñaban en las empresas socias. De esa manera, lograron armar una red e incorporar a más interesadas.

En esta etapa, organizaron instancias para conocerse y así impulsar la participación femenina en el gremio. Entre las actividades más relevantes efectuaron los “Desayunos del Círculo de Mujeres” en los que invitaron a profesionales destacadas para que pudieran transmitir su experiencia en el ambiente laboral.

Posteriormente, las actividades apuntaron a entregar herramientas de liderazgo a socias, desarrollando diversos talleres que aportaran a este objetivo.

En la actualidad y más posicionado al interior del gremio, el Círculo de Mujeres ha realizado conversatorios con mujeres líderes del rubro en la región hasta un convenio con Irade para incluir a socias en el programa de Mujeres de Alta Dirección, que ejecuta esa entidad.

Las fundadoras de este grupo expresan que la finalidad del Círculo es incentivar la participación femenina en el gremio de la construcción y para ello, acotan, es clave que las mujeres tengan habilidades, ejerzan el liderazgo, pero también, sean cercanas y confiables.