Constructora Pocuro fomenta el autocuidado de trabajadores y avanza en el sistema de reportabilidad

May 4, 2021Nuestros Socios

Adoptar estrictos protocolos en las obras y una constante preocupación por los trabajadores, más allá del puesto laboral, son parte de los puntos centrales de la estrategia que aplica la empresa. Su gerente regional reafirma la importancia de evidenciar lo que se hace en terreno.

La pandemia ha traído cambios en el mundo laboral, especialmente en sectores productivos como el rubro de la construcción, donde el trabajo en terreno es esencial. La transformación de los hábitos laborales motivó a que las empresas innovaran para hacer más seguros sus ambientes de trabajo.

Por ejemplo, la constructora Pocuro decidió implementar medidas de protección por sobre lo exigible en los protocolos de la autoridad sanitaria. Con una mirada de riesgo extendido, además de las prevenciones en el lugar de trabajo, optaron también por fortalecer acciones para concientizar a los trabajadores en su autocuidado fuera de la faena.

Jorge Guardia, gerente regional de la empresa, señala que una de las iniciativas es la aplicación de test PCR al 10% de la dotación de una obra, de manera semanal y en forma aleatoria. Esto ayuda a detectar posibles casos de contagio y tener un panorama de toda la obra en un corto plazo, ya que en cuatro o cinco semanas se tiene a la mitad del personal controlado por exámenes.

Otra de las medidas se ejecuta todos los lunes, de manera voluntaria para los trabajadores, a quienes se les encuesta para conocer sus actividades más relevantes el fin de semana. Lo anterior, sirve para conocer si viajaron fuera de la Región, si se desplazaron por algún trámite o si tuvieron contacto con varias personas, por ejemplo.

El ejecutivo expresa que la idea es focalizar las prevenciones, pero, especialmente, es una práctica que ayuda a reforzar el autocuidado de los trabajadores cuando no están en la obra. “Confiamos en que nuestros colaboradores nos respondan en forma veraz, porque si ellos se cuidan, protegen a todos los demás y a sus familias”, acota.

A estas medidas se suman las que incluye el protocolo de la CChC y las normas que establece el Gobierno para la industria de la construcción. En este sentido, Pocuro mantiene turnos diferidos de ingreso a la obra para evitar aglomeraciones, ya que se realiza la toma de temperatura y se aplica una encuesta de entrada. El horario de salida también se organizó de manera diferenciada.

En las faenas, se establecieron distintos horarios de colación y se trabaja con políticas de distanciamiento físico.

Jorge Guardia señala que para llegar a implementar estas estrategias “los primeros tres o cuatro meses del inicio de la pandemia fueron los más duros y complejos. Había que adaptarse a una nueva rutina y cambiar la forma de relacionarse en lo laboral. Hoy los trabajadores tienen muy internalizados los cuidados y aprendieron a ser flexibles. Además como empresa también hemos mejorado”.

A más de un año de la pandemia, los trabajadores tienen muy internalizados los cuidados y protocolos. Además aprendieron a ser flexibles.

EVIDENCIAR EL CUMPLIMIENTO SANITARIO
La constructora ejecuta cuatro obras en el Gran Concepción -dos de ellas con subsidios de Integración Social- que abarcan una población de 470 trabajadores directos y 300 subcontratados.

El ejecutivo señala que ambas tipologías, privadas y con subsidio estatal, adoptaron similares reglas sanitarias. Añade que el brazo inmobiliario de la empresa privilegió el teletrabajo para colaboradores no operativos y la relación con los clientes se efectúa vía redes sociales o de manera telemática.

Además de instaurar nuevos protocolos para la entrega de viviendas, que involucran sólo al propietario en terreno y no a la familia completa, como se realizaba en el periodo prepandemia.

Con todo, Guardia afirma que es importante evidenciar el cumplimiento de las medidas aplicadas en terreno. Para ello, la empresa realiza un registro de cómo se están llevando a cabo las acciones y los protocolos sanitarios en las obras, con lo cual se busca optimizar su implementación.

A esto ayuda la reportabilidad semanal recomendada por el gremio constructor en su modelo de salud sanitario. “Es una norma que se instauró en la empresa y que se lleva a cabo al igual que los protocolos en terreno. Solo mediante estos informes, la CChC y la autoridad pueden evidenciar que las cosas se están haciendo bien”, asevera.