Cumplimiento del Protocolo Sanitario y la seguridad del sector

Dic 9, 2020Opinión

Debemos mantener el autocuidado que es la medida sanitaria más efectiva. Junto a ello, es fundamental reportar diariamente la trazabilidad y la gestión sanitaria de nuestras obras; esto es parte de la nueva cultura de trabajo del sector y así podremos impactar positivamente a la industria completa.

Pese al dramático panorama sanitario de la Región del Biobío, el sector construcción, por sus características y estricto protocolo sanitario, ha logrado mantener bajos índices de positividad en las obras, con un 0,01% de contagios. Podemos decir que, a la luz de estas cifras, continuamos siendo una actividad segura.

Sin embargo, no podemos restarnos a la situación que la Región vive actualmente en cuanto a la expansión del Covid-19. Por más de tres meses se han registrado, a diario, entre 200 y 300 casos, con un alarmante “peak” de 398, el 3 de diciembre pasado.

Además, seis de las 30 comunas con más casos activos del país son del Gran Concepción; según el 71° Informe Epidemiológico del Ministerio de Salud, de fines de noviembre.

A ello se suma la baja disponibilidad de camas críticas (13% en UCI y 12% en UTI), el 22% de contagios no tienen nexo epidemiológico y existe un constante incumplimiento, por parte de la población, de las cuarentenas obligatorias.

La posibilidad de seguir trabajando como industria segura, que logramos fruto de intensos esfuerzos con la autoridad sanitaria y otros ministerios, entregó certeza a nuestra industria, tanto desde el punto de vista de la continuidad operacional como de las futuras inversiones.

En este sentido, antes de esta denominación, las empresas trabajaban con un riesgo inminente. Si una obra que estuviera en fase 2 o 3 del “plan Paso a Paso” y la comuna donde se emplazaba retrocedía a cuarentena, debía paralizar; lo que ponía en grave peligro la viabilidad de los proyectos e inhibía a las constructoras a iniciar sus obras, ya que en cualquier momento tendrían que interrumpirlas nuevamente.

Todos sabemos que, en este retorno tras las cuarentenas en distintas comunas, la reactivación de los proyectos y el empleo no ha podido ser tan rápido como quisiéramos.

Con estos antecedentes, y sabiendo que hoy podría ocurrir la llamada “segunda ola” de contagios, es que como gremio queremos hacer un llamado a redoblar los esfuerzos en el estricto cumplimiento del Compromiso Sanitario que adquirimos para que la construcción siguiera operando con todos los resguardos posibles.

Este es un modelo que implica la adhesión al protocolo sanitario del sector y el reporte permanente, a través de sistemas tecnológicos, para hacer seguimiento y trazabilidad; una de las claves para frenar la expansión del coronavirus.

Pero, además, es necesario mantener un canal de comunicación permanente con nuestros propios trabajadores y vecinos de las obras y, finalmente, un plan de verificación en terreno de las normas que implica este plan.

En este aspecto, la CChC contrató a la Mutual de Seguridad, quienes están visitando las obras y verificando que se cumplan y sigan todas las medidas necesarias para mantener bajas las tasas de contagio.

Dicha orientación implica diagnosticar, verificar, hacer seguimiento y entregar un sello de verificación a las empresas que cumplan el 100% de las medidas en obra.

Cualquier incumplimiento pone en riesgo la continuidad de las faenas de la empresa, por ello, se deben reportar y asumir acciones para reforzar la trazabilidad, ya que, sin duda, lo que está en juego es la viabilidad de las empresas.

Por eso, llamo a no bajar los brazos y confiarnos, debemos mantener el autocuidado que es la medida sanitaria más efectiva. Junto a ello, es fundamental reportar diariamente la trazabilidad y la gestión sanitaria de nuestras obras; esto es parte de la nueva cultura de trabajo del sector y así podremos impactar positivamente a la industria completa.

Helen Martin Urrutia

Presidenta CChC Concepción

Cámara Chilena de la Construcción