Juan Pablo González, director de Serviu región del biobío: “Hay procesos críticos en el Serviu que son perfectibles”

Feb 26, 2019Entrevistas

El nuevo jefe del servicio plantea una gestión conectada con la ciudadanía.

El nuevo jefe de servicio señala que el rumbo de la entidad estará marcado por formar equipos de alto desempeño y optimizar algunos procesos al interior de Serviu. Respecto del trabajo con la CChC espera una relación estrecha y seguimiento a los acuerdos.

Entusiasmado y contento de asumir la dirección del Servicio de Vivienda y Urbanismo (Serviu) de la región del Biobío, está el ingeniero civil bioquímico y militante de Evópoli, Juan Pablo González Tobar, quien fue presentado a fines de agosto como nuevo jefe de ese servicio.

El profesional se desempeñó durante doce años en Essbio y previo a su nombramiento en el Serviu, ejercía como gerente de Desarrollo. Hoy tiene a su cargo una entidad que cuenta con más de 600 funcionarios a nivel local y que actualmente enfrenta una investigación interna para esclarecer el posible fraude de $ 360 millones que, supuestamente realizó una funcionaria, y que además es materia de investigación por parte del Ministerio Público.

En este sentido, González ya ha priorizado entre sus lineamientos la idea de mejorar los procesos al interior del organismo y también potenciar equipos de alto desempeño en esa repartición.

• ¿Cómo ha sido la llegada a este servicio?
• Ha sido bastante intensa. La etapa de instalación no es fácil. Armar el equipo de gabinete e interiorizarme sobre un servicio que es un “verdadero buque”, que cuenta con dos áreas muy potentes, como el departamento técnico y de operaciones habitacionales; más otras unidades de soporte como son finanzas, administración, control y gestión es una gran tarea. Sin embargo, lo que me tiene contento es ver la concreción de anhelos de quienes son nuestro foco de atención y a los que podemos mejorar su calidad de vida, ésa es una experiencia muy satisfactoria.

• Y el cambio desde el ámbito privado al sector público ¿lo ha sentido muy complicado?
El sector público es un mundo desconocido. Hay bastante tecnicismo que procesar y eso no se da de un día para otro. Entiendo que es un proceso.

• ¿Cuáles son sus fortalezas para encabezar este servicio?
Tengo una alta capacidad de gestión, de lograr que las cosas resulten. En mis años de experiencia laboral he estado ligado a áreas de construcción de proyectos, ejecución y desarrollo de negocios, lo que me permite tener una visión global desde la operación y construcción de iniciativas.

• ¿Cuál será su sello en el Serviu?
Obviamente hay un plan que viene desde Santiago, pero hay que comenzar a trabajarlo localmente. En ese marco, creo que no vengo a enseñarles, sino a poner mis capacidades, como son generar confianza para potenciar equipos de alto rendimiento, porque el expertiz y los conocimientos ya están. Creo en los grupos de alto desempeño. En mi trayectoria en el ámbito privado siento que he podido formar buenos equipos.

Entonces, en este servicio están los conocimientos y tenemos que ser capaces de potenciarlos y que brillen.

 

RELACION CON EL GREMIO

¿Se puede modernizar un servicio desde regiones y que muchas veces ha sido catalogado de “burocrático”?

• Otro de los pilares es el que tiene que ver con los procesos. Es decir, cómo somos capaces de mejorar y optimizar ciertos procesos que tienen un impacto importante en nuestros grupos de interés. Estoy convencido que se puede, no creo que porque sea una empresa estatal estemos amarrados a ciertos protocolos, que no se pueden modernizar. Creo que hay formas para ello.

• ¿Cómo cuáles?
• Hay procesos críticos y que podemos analizarlos y hacer que mejoren, como por ejemplo, que podamos guiar de mejor manera a quienes requieren ayuda de nosotros o tener una óptima relación con otro de nuestros grupos de interés, que son las constructoras.

“Debemos estar conectados con la comunidad, si no es así, los proyectos no estarán acordes a sus necesidades”.

EXPERIENCIA LABORAL

Juan Pablo González Tobar (43 años, casado, dos hijas) nació en Viña del Mar y estudió ingeniería civil en la Universidad Católica de Valparaíso. Se inició laboralmente en la Mutual de Seguridad en Santiago. Luego formó, con un amigo, una consultora de ingeniería. Posteriormente, ingresó a Essbio, empresa en la trabajó durante doce años, ocupando diferentes cargos. Estuvo en Talca en Nuevo Sur –filial de esa compañía-, fue subgerente de ingeniería, y en Biodiversa ocupó la gerencia de Negocios. Previo a asumir en Serviu, estaba a cargo de la subgerencia de Desarrollo.

• ¿Qué importancia cree que tiene la CChC para ayudar en esa tarea?
• Es fundamental. Los gremios como la CChC son canalizadores de los requerimientos e inquietudes de sus asociados. Por lo que el trabajo con esta entidad es uno de los pilares de la gestión.

• ¿Cómo espera que sea su relación con el gremio?
Creo que debe ser permanente y estrecha. Con una agenda que nos permita recoger sus inquietudes y observaciones, pues sus asociados son usuarios de este servicio. Lo primordial es buscar soluciones en conjunto con las que podamos mejorar el servicio y sus procesos. No olvidando que el propósito final es lograr una mejor condición de vida de los habitantes de la región. Hay que elaborar una agenda de trabajo intensa y realizar un seguimiento a los compromisos que se adquieran, con el objetivo de tener una mejor relación.

• ¿Seguirá siendo una prioridad la integración territorial?
Hacer proyectos de integración y construir espacios adecuados a cada comunidad es lo que buscamos. No solo basta con construir la casa, sino que la calidad de vida tiene que ver con el entorno donde se habita y eso significa dotar de mejores espacios públicos e interconexiones de transporte. Esto nos obliga a mirar cada proyecto más allá de las características técnicas, de lo que verdaderamente necesitan las localidades. Hoy no podemos hacer las cosas de espalda a la población. Hay que estar conectados, porque si no lo estamos, los proyectos no estarán de acuerdo con los reales requerimientos de la ciudadanía. 

 

 

EL “SALTO” AL MUNDO PÚBLICO

“Muchos me han preguntado por qué me interesó el servicio público”, dice el director de Serviu al ser consultado sobre qué lo motivo a renunciar al ámbito privado e incorporarse a través del sistema de Alta Dirección Pública (ADP) a este nuevo cargo.
Expresa que “buscar un trabajo que tuviera un mayor impacto social era una deuda que tenía a nivel personal. Esta finalidad siempre me ha motivado”. Cree que en Serviu existe la combinación perfecta para ejercer una labor técnica, la cual como ingeniero conoce, y el poder concretar el espíritu de servicio que lo mueve en su quehacer cotidiano.

 

MIRADA INTEGRAL

Serviu vendió un terreno en la remodelación paicaví, donde hoy se planea edificar una automotora ¿habrá una política para futuras ventas, para que como Ud. dice los proyectos sean acordes a lo que necesita la ciudadanía?
• Solicité al Equipo de Suelos realizar un levantamiento de los espacios que están en esa condición y son 12 los sitios potenciales a ser vendidos. Lo que hay que hacer es ver cómo mejoramos los potenciales procesos de venta. No podemos vender un terreno sin entender lo que va a pasar ahí. El mensaje es cómo hacer que estas posibles ventas no generen un impacto negativo en la comunidad.

¿Va a revisar este tipo de procesos?
• Hay que revisar nuestros procesos y tener claro para qué proyectos se van a vender estos 12 espacios. No podemos condicionarlos, pero sí visualizar las consecuencias de manera de ser “mejores vecinos”. La mirada debe ser integral.

¿De qué otra manera se pueden mejorar los procesos al interior del servicio?
• Primero hay que observar cada uno de ellos. Analizar si son perfectibles o no y luego mirar otras realidades, experiencias de otros lados y si son buenas, incorporarlas. En el Serviu hay procesos perfectibles. Claramente, una agenda tecnológica ayuda, pero ésa es la segunda fase, primero debo clarificar qué quiero hacer y los objetivos.