Karina Soto de Proyecto Mapa: “Queremos que el crecimiento de la empresa impacte positivamente en su entorno cercano”

Jul 30, 2019Entrevistas

Se espera que el megaproyecto forestal de empresa Arauco esté operativo el segundo trimestre de 2021. En su etapa de construcción, estima la compañía, generará un “peak” de 8 mil empleos, dando prioridad a empresas y mano de obra locales.  

Con una inversión que alcanza los US$ 2.350 millones se ejecuta la modernización y ampliación de la Planta Arauco (Mapa) en la región del Biobío; proyecto considerado como el más ambicioso a nivel forestal en el país y que actualmente presenta entre un 8 y un 10% de avance.

La iniciativa, que se inició en 2012, tiene como finalidad aumentar la eficiencia y productividad de la compañía en el mercado de la celulosa. En términos generales, implica la detención de la línea de producción 1, la modernización de la línea 2 y la construcción de una nueva línea productiva.

Con estos antecedentes, no solo se espera que el megaproyecto tenga un impacto en la economía nacional, sino que, desde la empresa impulsan un avance en el ámbito local. Por ello, el año pasado crearon la Agencia E+E (empleabilidad y emprendimiento) para estrechar vínculos y generar nexos con la comunidad y con empresas locales.

Karina Soto (ingeniero comercial, casada, un hijo) a cargo de esta nueva unidad, recalca que “con este proyecto la empresa dio un vuelco en cómo hacer inversión”. La profesional está convencida que en esta nueva visión el crecimiento de la compañía debe impactar en forma positiva a su entorno cercano.

¿Cuál es la tarea de la Agencia E+E?

Es un área específica que se encarga de la empleabilidad y emprendimiento, que son dos ámbitos claves en el proyecto. En términos de empleabilidad, la idea es generar herramientas para que una persona pueda tener las habilidades de trabajo para desempeñarse en el proyecto Mapa, pero también en otra iniciativa laboral. Esto a través de un programa de capacitación y formación.

Además otro de los focos es hacer un trabajo fuerte con empresas constructoras, porque el proyecto implica una mentalidad nueva para estas organizaciones. Habitualmente, las empresas están acostumbradas que al abordar un proyecto lleguen con sus equipos de trabajo, pero nosotros hacemos la invitación para generar espacios y oportunidades para integrar mano de obra local.

Según señaló la empresa Arauco serán cerca de 1.000 los puestos de trabajo al estar operativo el proyecto ¿Cuánta es la estimación en el proceso de construcción?

A partir de septiembre-octubre de este año y hasta diciembre o enero de 2021 se concentrará la mayor cantidad de demanda de mano de obra y de servicios. Con un “peak” de ocho mil contratados, que estimamos se dará en agosto de 2020 y con un promedio entre 3.000 a 4.000 personas contratadas durante la construcción.

Por la envergadura del proyecto ¿se necesita mano de obra calificada?

Para eso como mercado local debemos prepararnos para tener la mejor oferta de trabajadores que estén calificados y certificados, de manera de generar oportunidades. No es una tarea fácil, es una apuesta que hacemos y que como empresa estamos impulsando. Pero también hay que invitar a todas las demás a este desafío, que considera una mentalidad distinta.

En este trabajo ¿se privilegia la mano de obra local? que es un llamado que hace algunas semanas realizó, por ejemplo, el alcalde de Arauco.

Sabemos que hay ciertos perfiles o cargos que localmente los tenemos, por lo tanto hay que abrir esas oportunidades. Lo que le decimos a las empresas es que ante una igualdad de condiciones, es decir, si existe un profesional afuerino y otro local, con las mismas condiciones y competencias, se prefiera a quienes son locales. Eso esperamos. Pero para eso hay que hacer estas aperturas.

Estamos haciendo un trabajo directo con las empresas, que nos van solicitando los perfiles que requieren y además trabajamos de la mano con las oficinas municipales de información laboral (Omil) de las cuatro comunas prioritarias que son Arauco, Curanilahue, Los Álamos y Lota. Estas unidades nos acreditan que las personas sean del ámbito local.

¿Cómo es este proceso?

La idea es que profesionales se inscriban en las Omil, pese a que están vinculadas a condiciones de vulnerabilidad, en este caso solo nos acreditan localía y no si son personas vulnerables o no. Estamos convencidos que hay profesionales locales que están capacitados para asumir desafíos en el proyecto.

La Agencia E+E (empleabilidad y emprendimiento) creada por Arauco en el marco del proyecto Mapa es una instancia para estrechar vínculos y generar nexos con la comunidad y con las empresas locales. 

PROGRAMA DE CAPACITACION LABORAL

La profesional menciona que en este proceso de incorporación laboral se han encontrado con oficios no formalizados. Para eso, hace dos años que se creó la Escuela de Formación Mapa, donde imparten cursos de capacitación y ya cuentan con una tercera generación de trabajadores capacitados.

¿Cuáles son los principales perfiles que forman?

Son todos ligados a oficios de la construcción y por supuesto los perfiles que se requieren, como auxiliar de montaje, carpintero de obra gruesa, albañil y enfierrador, entre otros. En julio terminamos un curso con 110 personas capacitadas y a mediados de agosto viene otro grupo. Siempre son labores que responden a la demanda que vamos a tener.  Además, en la actualidad estamos revisando una propuesta con la Escuela de Formación Tecnológica (ETC) de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) para realizar un programa de certificación de competencias laborales.

¿Las actuales empresas que se adjudicaron los contratos de construcción de Mapa están abiertos a esta idea de localidad?

Los contratos principales ya están adjudicados a empresas de carácter nacional: Besalco, Sigdo Koopers, Vial y Vives y Echeverría Izquierdo. Están en etapa de planificación. También se adjudicó el emisario submarino que su instalación de faena parte en agosto. Y las oficinas de la gerencia de ingeniería que se traslada a Arauco por la misma naturaleza del proyecto y que está a cargo de la empresa local Socomar.

Estas empresas han asumido un compromiso y que además está estipulado en las bases de licitación. Le pedimos que trabajen tres pilares: un programa de empleo local, el uso de servicios locales y una buena convivencia de trabajadores con la comunidad.

¿Y las empresas más pequeñas, las de nivel local, pueden participar en Mapa?

Para eso hemos tenido reuniones con el Comité de Industriales y Proveedores (CIP) de la CChC Concepción, donde comenzamos a generar nexos y con los contratistas para saber qué están requiriendo y nosotros hacer de puente con otras empresas. Obviamente como el proyecto es de gran envergadura, se necesitan empresas con espalda financiera para los contratos más grandes –que son las adjudicadas-, pero también sabemos que se van a requerir subcontratos y la idea es que aquí se prioricen a las empresas regionales.

Al mes de julio tenemos cerca de mil contratados y el 80% son mano de obra regional. Entonces, lo que aporta la región es un número importante de trabajadores.