La fórmula de Aitue: estandarizar protocolos a toda la empresa y una profunda reportabilidad interna

Abr 28, 2021Nuestros Socios

La empresa implementa medidas de protección sanitaria en todas las secciones o unidades, desde las obras hasta las oficinas de personal. A esto, sumaron una exhaustiva estrategia de reportabilidad interna, más allá de la exigida por la CChC.

Las normas que incluye el Protocolo Sanitario del Sector Construcción son aplicadas en su totalidad a las cinco obras que mantiene activas la constructora Aitue en el Gran Concepción. Además, implementaron un análisis interno semanal de la situación sanitaria de las faenas.

Ema Chavarría, subgerente de Seguridad y Medio Ambiente, explica que también incorporaron otras acciones que han dado resultado y que han logrado mantener el cuidado de los trabajadores, sin arriesgar la continuidad de las obras.

Entre ellas, señala que se hicieron cambios en instalaciones que están destinadas a mayor cantidad de trabajadores, como los comedores y la zona de bodega, donde en esta última existía bastante tránsito de personas.

En los comedores que hasta antes de la pandemia albergaban a cerca de seis trabajadores en un solo mesón, éstos se reconvirtieron con separadores de polietileno en las mesas – tipo cubículos- para que no más de tres colaboradores pudieran sentarse a la hora de colación. Se evitó también que hubiera trabajadores almorzando frente a frente.

En tanto, en las oficinas a raíz de la alta concurrencia de personal y por las que existía bastante movimiento de personas en las obras se incorporó la atención por ventanilla. Chavarría señala que “anteriormente el trabajador o el contratista ingresaba y hoy la atención sólo se hace por ventanilla. Además, se instaló una barrera para lograr el distanciamiento físico necesario”.

Asimismo, en el “pañol” (local tipo bodega de materiales de una obra) se implementó una barrera sanitaria. “Ahí existe mucho tránsito de personas, porque los trabajadores vienen a pedir materiales y entonces era necesario adecuarla para una mejor protección”, dice la profesional.

En esas dependencias se instaló un panel de acrílico en las ventanillas y en el acceso se indicó una separación de por lo menos un metro y medio entre el trabajador y el encargado o “pañolero”. En la bodega además se implementó la sanitización de herramientas, tanto al momento de recibirlas como al ser entregadas.

A más de un año de iniciada la pandemia, las normas ya son habituales en la rutina laboral y se cumplen sin dificultad.

CUIDADOS EN OBRA

En tanto, en terreno la constructora instaló puntos de limpieza y sanitización móviles, de manera de abarcar distintas áreas de la faena. Así como también, se optó por termómetros eléctricos adheridos a los muros, en reemplazo de los de pistola.

En el tema de la sanitización, la que realiza una empresa experta, se sumó un jornal encargado de este ítem. A cada trabajador, al ingreso de la obra, se les entrega un kit para su jornada, el cual se repite a mediodía. Éste consta de mascarillas, guantes y otros artículos de higiene.

Ema Chavarría cuenta que los trabajadores se adaptaron bien a las medidas y que, a más de un año de iniciada la pandemia, estas normas ya son habituales en la rutina laboral y se cumplen sin dificultad.

Agrega que estas medidas se aplican en toda la empresa, desde la oficina central hasta post venta, en la que se implementaron las normas igual que en una obra o faena.

REPORTABILIDAD INTERNA

Una de las medidas que Aitue aplica también a sus obras es la elaboración de un reporte interno semanal sobre la situación sanitaria del Covid-19. Este informe les permite ir evaluando el comportamiento de la faena en cuanto a la pandemia.

“Todas las obras envían el reporte si han tenido casos y se hace llegar a gerencia. Así conocemos, en caso de que existan casos, sus causas y entre otros antecedentes si fue un contagio interno o externo”, dice la subgerenta.

Este informe de reportabilidad se suma al exigido por la CChC, que también es semanal. Sin embargo, el elaborado por Aitue cuenta con mayores datos que ayudan a planificar el quehacer de cada una de las obras, a través de una planilla interna.

Ema Chavarría explica que con este análisis se puede tener un panorama acabado. “Este sistema nos ha ayudado bastante, porque tenemos datos de cómo se puede haber originado un contagio, en qué sección o qué trabajador y cuál es su labor, qué está pasando y así tomar medidas correctivas y de prevención”.