Proveedores funcionan y logran mantener cadena de suministros

Abr 1, 2020A fondo

Turnos especiales y teletrabajo se imponen como medidas en varias empresas ante la amenaza del Covid-19. Según un estudio del gremio local, distribuidores, fabricantes e importadores se han podido adaptar a la contingencia para abastecer a constructoras e inmobiliarias.  

Un análisis descriptivo de cómo está funcionando el área de los proveedores del sector de la construcción elaboró la CChC Concepción, a través del Comité de Industriales y Proveedores (CIP), con el objetivo de mantener informados a los asociados sobre el panorama de una de las áreas claves de la cadena productiva del sector.

El estudio abarcó a empresas del ámbito como distribuidoras, fabricantes, importadoras y subcontratos. A estas compañías se les encuestó respecto de su forma de operación durante estas últimas semanas; si cuentan con tiendas o sucursales abiertas y qué medidas sanitarias implementan en la actualidad.

La mayoría de las empresas, todas ellas pertenecientes al CIP, han adecuado sus operaciones a la contingencia, adaptándose a protocolos sanitarios y restricciones que impone la autoridad en las diversas zonas del país, como cuarentenas y cordones sanitarios.

En general se trabaja con dotación de personal más reducida, las que aún mantienen sucursales abiertas. En esos casos, lo dispuesto apunta a un ingreso de personas controlado y en el interior de las dependencias se están implementando medidas para proteger a sus trabajadores y al público, como disponer de alcohol gel; uso de guantes y mascarillas; instalar parabrisas en cajas; desinfectar oficinas periódicamente y control de temperatura a operarios.

Asimismo, cada una de ellas ha fomentado una cultura del autocuidado entre sus colaboradores. Además de instaurar turnos éticos de trabajadores. La gran mayoría ha adoptado el teletrabajo para personal administrativo y muchas han potenciado sus ventas y manejo de distribución por canales virtuales, comunicaciones por mails y telefónicamente.

Teresa Cáceres, presidenta del CIP, afirma que la cadena de distribución es clave para toda la economía del país. “Mientras continúe la actividad de proveedores, no solo del sector construcción sino en general, se puede superar y dar tranquilidad a la comunidad en medio del confinamiento y de medidas sanitarias, porque no se interrumpe el abastecimiento”.

A su juicio, el desafío para este sector es enorme, ya que es el que permite que en el caso de proveedores del área de la construcción, las obras sigan ejecutándose y así los trabajadores mantengan sus puestos de trabajo. “Hoy existen varias empresas que hacen el esfuerzo de continuar. El suministro no se ha perdido, pese a que existen ciertos retrasos”, señala Cáceres.

Varias importadoras tienen stock y no ha existido mayor problema en ese sentido, pero si es un panorama que debe ser tomado en cuenta por las empresas.

SITUACIÓN DE SUMINISTROS

La dirigente señala que el propósito del estudio realizado por ese comité es informar a los socios e ir actualizando los datos para que conozcan cómo está operando el sistema de distribución de las principales empresas del sector.

“Con esta información pueden tomar mejores decisiones de negocios. Si por ejemplo, algún material tendrá dificultades de stock o cuáles materias primas han disminuido o que por disposiciones ya no pueden ingresar; se anticipen y puedan enfrentar estos escenarios”, dice Cáceres.

Lo primordial, señala la ejecutiva, es entregar tranquilidad y recalcar que la cadena de suministros está operando.

Según el catastro elaborado serían las empresas importadoras y las que requieren de materias primas del exterior, las que tienen más riesgo de disminuir su actividad.

Teresa Cáceres dice que varias importadoras tienen stock y que no ha existido mayor problema en ese sentido, pero que si es un panorama que debe ser tomado en cuenta por las empresas. “Aunque no es el grueso de las materialidades hasta el momento”, recalca.

Lo que sí ha ocurrido por el brote de coronavirus es el efecto en el precio del dólar, indica Cáceres. Agrega que es una consecuencia inmediata en el mercado nacional e internacional, que afecta bastante a las importaciones y que, naturalmente, provoca un alza de precios.