Proyección de Puente Bicentenario: Vía elevada ¿impacto social positivo para la ciudad?

Mar 29, 2019A fondo

Luego que el MOP zanjara la polémica frente al tema de cómo el Puente Bicentenario se conectará a la avenida Chacabuco, la CChC Concepción espera que la estructura sobre nivel sea una oportunidad para el desarrollo armónico de la urbe.

Mientras el Ministerio de Obras Públicas afina el diseño para construir el año 2021 el empalme del Puente Bicentenario con avenida Chacabuco mediante una vía elevada, el centro del debate está en asegurar que esta solución no propicie la segregación en la ciudad.

El proyecto corresponde a la última etapa de conexión del viaducto con la urbe penquista y significará una inversión adicional entre $5 mil y 7 mil millones. Contempla una pasarela traslúcida, es decir con pilotes a la vista, que tendrá una extensión de poco más de 320 metros y seis de altura. Además de dos pistas, al igual que el puente.

De esta forma, el MOP volvió al diseño original adjudicado en el año 2012 que proyectaba esta alternativa por sobre la línea del tren. Sin embargo, en 2016 la solución se modificó, tras una paralización del contrato con la empresa a cargo, cambiando el diseño a una solución con un terraplén a nivel de superficie.

Esta es la idea que el alcalde de Concepción, Álvaro Ortiz, defendió para concluir la última etapa del puente. Hoy, al consultarle sobre la decisión ministerial, señala que “no es lo acordado por la ciudadanía y que se trabajó en las sesiones del Directorio Urbano. Lamentablemente, no se escuchó a la comunidad”.

Para el edil existe una base técnica y de diseño que concuerdan en que la vía elevada propiciaría una segregación social.

Además, está convencido que el espacio bajo la estructura podría convertirse en un “punto negro” para la ciudad: “Totalmente, no cabe la menor duda que en un tiempo eso va a ocurrir”, sentencia Ortiz.

Para Bernardo Bustos, presidente del Comité de Infraestructura Pública y Contratistas Generales de la CChC Concepción, la estructura de vía elevada es una alternativa adecuada para una iniciativa que se proyecta a largo plazo, siempre y cuando sea una opción de alto estándar y calidad urbana.

Añade que si bien existe preocupación con el espacio que se generará bajo esa estructura, “este proyecto es una gran oportunidad, desde el punto de vista urbano, porque se puede generar un desarrollo importante en ese lugar”, resalta el profesional.

A su juicio, incorporar a la comunidad, a través de las juntas de vecinos, es fundamental para aprovechar esta solución como un beneficio para la ciudad.

El dirigente añade que es vital que puedan contemplarse otros elementos como ciclovías, locales comerciales, juegos infantiles, multicanchas y parques con la finalidad que la comunidad se sienta integrada.

Para lo anterior, recalca Bustos, la coordinación entre actores relevantes como el MOP, el Minvu y la municipalidad penquista es un factor clave.

Vía Elevada y Soterramiento

Actualmente, en el MOP se trabaja para afinar el diseño original de la última fase del puente y su conexión con la ciudad, proyecto que esperan esté ejecutado durante este Gobierno.  

Así, el próximo año se licitará la iniciativa y el 2021 se estima que el viaducto esté conectado por avenida Chacabuco.

El seremi de Obras Públicas, Daniel Escobar, defiende la idea de la estructura sobre nivel. “No es cierto que segregue. Lo que sí generaría un guetto es proyectar una calle en medio de una población”, afirma.

Escobar señala que al licitarse el proyecto durante 2012 se incorporaba una estructura aérea que llegaba sobre la línea férrea al centro de la ciudad. En 2014 este plan se paralizó y a mediados de 2016 se cambió el diseño para hacer un puente a nivel.

Añade que la solución a nivel de superficie significaba construir un terraplén, lo que además de dividir a la población Aurora de Chile interferiría con dos matrices de agua potable que existen en la zona, cada una de aproximadamente cuatro kilómetros de longitud, que van desde La Mochita al cerro Chepe y que abastecen al Gran Concepción.

Escobar argumentó que “para hacer ese tipo de desnivel era necesario desenterrar los ductos de agua potable y cortar ese servicio por lo menos por tres días en las comunas de Concepción, Talcahuano y Hualpén, como también generar un nudo vial importante”.

Asimismo, para el traslado de esas cañerías de Essbio se necesitaría una ampliación de contrato.

La autoridad es clara y señala que esa opción “es un disparate desde el punto de vista del tráfico, si entendemos que el puente tiene como objetivo entregar conectividad”. Argumenta que en el diseño de vía a nivel el puente llega a un disco pare y al patio de maniobras de EFE y unos 100 metros más adelante existía un semáforo. A esto se suma que interferiría con el desarrollo ferroviario.

Por ello, se decidió volver al proyecto inicial, según Escobar. Dicha intervención, comenta, tendrá un proyecto de paisajismo e iluminación, pero además el Minvu podrá contar con espacio para extender el parque urbano y generar un área de ese tipo en el lugar.

Frente a la duda si este proyecto sería un obstáculo para el futuro soterramiento, la autoridad señala que este diseño no es impedimento para soterrar la línea férrea. “El pilotaje está distribuido de tal forma que se puede realizar el soterramiento. La ingeniería de ambos proyectos son conciliables”, añade.