Sector construcción está preparado para retomar actividad en forma segura

Sep 30, 2020A fondo

Desde la CChC afirman que gracias a los protocolos sanitarios y respeto de los trabajadores a las medidas de prevención implementadas en las faenas, el rubro ha logrado mantener bajos los niveles de contagio y adaptarse a nuevos estándares laborales.

La construcción es uno de los sectores que con mayor fuerza ha sentido el impacto de la crisis sanitaria y el deterioro de la economía este año. A esto se suma, el golpe recibido por el estallido social a fines de 2019.

Como consecuencia de la pandemia, en la provincia de Concepción son cerca de 120 obras las que están paralizadas, lo que afecta a más de 16 mil trabajadores.

A nivel regional, se proyecta la pérdida de entre 5 mil a 6 mil puestos de trabajo, lo que sugiere un fuerte efecto social y económico, ya que la construcción es clave en la generación de empleo, al que acceden especialmente personas más vulnerables.

Helen Martin, presidenta del gremio local, sostiene que es “duro” percibir esta realidad y por ello lo fundamental es una pronta recuperación de la economía, donde uno de los pilares previos es el reinicio de los proyectos paralizados.

Expresa que la industria de la construcción está preparada para retomar en forma segura sus actividades y, a la vez, proteger la salud de las personas.

“El rubro ha dado muestras de prudencia y responsabilidad en la progresiva normalización de actividades para reactivar la economía”, destacó.

Afirma que el sector, desde el primer día, se puso en campaña para elaborar un Protocolo Sanitario, en conjunto con distintos ministerios, el cual contempla estrictas medidas que las empresas han adoptado en sus proyectos y al interior de las organizaciones con la finalidad de proteger a sus trabajadores y a la comunidad en general.

“La construcción ha aplicado en una forma muy rigurosa los protocolos”, indica la presidenta del gremio. De hecho, señala Martin, de acuerdo a un informe de las Mutualidades, el sector presenta un 0,29% de positividad en contagios y una tasa de 2 contagios por cada mil trabajadores, seis veces menos que a nivel nacional.

Además, señala que como directiva han realizado esfuerzos para dar a conocer estos nuevos estándares y lograr que la construcción sea vista como segura, de manera que pueda desarrollarse sin interrupciones.

Por ello, han sostenido, reuniones con representantes del Gobierno Regional, así como también, con parlamentarios. “Vamos a seguir conversando con todos los actores que sea necesario para visibilizar esta realidad. Nuestra industria ha sido sumamente responsable y ha adoptado nuevas prácticas en las obras que permiten complementar el cuidado de la salud con el trabajo”.

“El rubro ha dado muestras de prudencia y responsabilidad en la progresiva normalización de actividades para reactivar la economía” (Helen Martin, presidenta CChC Concepción).

MEDIDAS DE CONTROL SANITARIO

En este periodo las empresas han sabido reinventar sus operaciones y aplicar todos los protocolos necesarios para hacer de la construcción una actividad protegida.

En EBCO implementan acciones preventivas desde el inicio de la pandemia y tienen sus obras en todo el país adheridas al protocolo sanitario de la CChC.

Nelson Quileñan, gerente zona sur, explica que el bajo contagio, el cual llega sólo a un 0,2% en las faenas de esa empresa en Concepción, es atribuible a las estrictas medidas sanitarias adoptadas y a la “conciencia de todos quienes nos desempeñamos en el sector”.

Han dispuesto acciones como una mejor distribución de espacios, control de temperatura, instalación de zonas de higiene y una sanitización constante de recintos, entre las normas básicas en sus obras.

Así como también, realizan una exhaustiva trazabilidad de casos sospechosos y traslado de colaboradores en transporte privado a cargo de la empresa.

El ejecutivo señala que actualmente estas medidas se aplican a proyectos de viviendas sociales y de infraestructura pública, que son las que funcionan en medio del confinamiento, pero, sin duda, podrían considerarse para inversiones de carácter privado.

“Nadie dice que no sea un riesgo, pero acotado y que se puede administrar, tomando todos los resguardos posibles, tal como se hace hoy en día. En la medida que se controlen las bajas tasas de contagio, es posible generar esta apertura”, acota.

Precisa que la empresa tiene una masa laboral de 1.300 trabajadores en Concepción, y que actualmente están paralizados del orden de 860, esperando que se puedan reactivar las obras.

Miguel Ángel Ortiz, gerente de operaciones de Constructora García Ltda., una de las primeras empresas en adherirse al compromiso sanitario del gremio, explica que actualmente lo más importante es cuidar la salud de los trabajadores y mantener el ritmo del sector en general.

La constructora cuenta con proyectos de viviendas sociales en las regiones del Biobío y Ñuble y tiene una masa laboral de 700 trabajadores directos y cerca de mil indirectos.

El ejecutivo destaca que con los modelos de prevención impulsados por el gremio y los dispuestos por la autoridad sanitaria, la actividad constructiva es absolutamente segura en su desempeño.

“Todas las acciones obedecen a un cambio cultural que está bastante asumido por quienes integran la empresa. Es parte de una nueva normalidad en el trabajo y que indiscutiblemente favorecen el autocuidado y la prevención de contagios”, explica.

Ortiz señala que es clave además reforzar el aspecto de cuidado en los trabajadores fuera de los proyectos. Indica que es una tarea más compleja, que requiere tiempo y dedicación, pero que han tratado de reforzar con charlas semanales sobre el tema.

Cristian San Martin, gerente general de constructora Manzano, coincide en que el sector ha sido duramente golpeado por la crisis sanitaria y por las restricciones implementadas por la autoridad.

En ese sentido, agrega que aunque el sector mantiene estrictas medidas para operar en medio de la pandemia, es exigido con normas y reglamentos más que otros rubros de la economía.

“La construcción es segura si se toman las medidas necesarias. Asimismo, si se analiza el plan Paso a Paso nuestra industria tiene más restricciones para funcionar que cualquier otro sector productivo. Es decir, hoy es más simple abrir el comercio no esencial que las obras de construcción”, puntualiza.

Asegura que el sector está sumamente preparado en este ámbito. “Ojalá que la construcción no se interrumpa, porque eso nos permitiría volver con las obras y con los empleos”.   

En ese sentido, expresa que trabajar en un escenario de pandemia e implementar las medidas sanitarias es un desafío gigantesco que genera enormes impactos económicos para los proyectos. “Lo anterior sumado a las cuarentenas, simplemente, ocasionará un deterioro irreversible para el sector a corto plazo”.

NUEVOS HÁBITOS EN OBRA

Moisés Jara trabaja en el proyecto DS 19 “Edificios Puertas de Penco” de EBCO. Cuenta que adoptar los protocolos sanitarios “no ha sido fácil, pero hemos puesto nuestro mejor esfuerzo en aplicar todas las medidas, porque tenemos que cuidar nuestro trabajo”.

Agrega que la empresa ha dispuesto de buses para su traslado y constantemente les recuerda cada una de las acciones sanitarias, como el uso permanente de mascarillas.

Expresa que “antes comíamos todos juntos, ahora con mis compañeros estamos a más de un metro de distancia y con separadores. Son costumbres con las que tendremos que seguir viviendo por un buen tiempo”.

Oscar Rivera, carpintero de constructora Manzano, opina que incluir estas nuevas prevenciones es un cambio cultural y de conducta permanente.

“Al principio, nos costó acostumbrarnos a trabajar en forma diferente, porque no teníamos esos hábitos. Pero es un cambio no sólo en la faena, sino cultural. Ahora asumimos el distanciamiento físico y el lavado constante de manos como medidas para cuidarnos entre todos”, destaca.

Añade que la constructora además refuerza estas estrategias y como operar de manera cuidadosa para evitar contagios.

Carlos Villablanca también es maestro carpintero y se desempeña en el proyecto “El Portal de Curanilahue” de constructora García, en esa comuna. Señala que en la obra todos los trabajadores están comprometidos con los nuevos hábitos para operar en la faena.

“Todos cumplimos. Es algo que la empresa lo ha implementado paso a paso, porque nos encontró por sorpresa y nos tuvimos que adaptar, ya que creemos que se seguirá trabajando así por mucho tiempo”, señala.

Recalca que se han aplicado todas las medidas para protegerlos a ellos y con eso a la población en general. Cuenta que se modificó todo el ambiente laboral: “trabajamos más separados; los comedores, por ejemplo, se cambiaron con una distribución diferente.  Como se ha implementado todo lo posible, no hay temor de poder contagiarnos”.

Villablanca dice que también en el Comité Paritario -en el cual participa- se aborda el tema del Covid-19, ya que es una preocupación de toda la empresa.