Vicepresidente de la CChC aborda desafío Déficit Cero con Matriz Gremial

May 19, 2022A fondo

El dirigente enfatizó que la falta de acceso a la vivienda es una preocupación permanente del gremio. Según el análisis realizado entre Techo-Chile y la CChC se necesita una inversión de US$ 60.000 millones en los próximos 10 años para terminar con el déficit habitacional en el país.

Un encuentro entre el vicepresidente de la CChC, Claudio Nitsche; el director ejecutivo de Déficit Cero, Sebastián Bowen, e integrantes de la Matriz Gremial de Concepción se desarrolló en la sede local, con la finalidad de dar a conocer las acciones que la CChC está impulsando en materia de déficit habitacional.

Entre las medidas el gremio concretó una alianza con la plataforma multisectorial Déficit Cero de Techo-Chile, cuya meta apoyar el acceso universal de las familias a una vivienda adecuada, antes del 2030.

Nistche, quien además es presidente de esa instancia, comentó que según el análisis realizado entre ambas entidades los indicadores sobre campamentos y allegamiento han aumentado y se sitúan en cifras similares al año 1996.

Por ello, enfatizó que lograr el déficit cero no debe ser un programa de Gobierno, sino, una política de Estado.

El vicepresidente, que junto a Sebastián Bowen, se encuentran recorriendo las distintas sedes locales para socializar el tema entre los socios, aseveró que “las soluciones para enfrentar la falta de viviendas y el crecimiento de los asentamientos no son las mismas en todo el país, ya que la situación que se vive en las distintas zonas difiere una de otra”.

Actualmente, la falta habitacional alcanza a las 641.000 viviendas en Chile, lo que fue calificado por ambos líderes como una “emergencia habitacional”.

En este contexto, señalaron que la Ley de Integración Social, aprobada hace solo tres meses, obliga al Ministerio de Vivienda y Urbanismo a elaborar y presentar un plan de emergencia que permita hacer frente a este doloroso fenómeno.

En tanto, Sebastián Bowen -que estuvo en la reunión vía telemática- señaló que hoy existe una gran demanda no sólo por vivienda, sino también, por suelo. Esto, explicó, mientras aún la política habitacional es “estática y rígida”, pues, según Bowen, no tiene entre sus pilares temáticas como el impulso al arriendo o la regeneración urbana.

Recalcó que lo anterior es un antecedente que complejiza el acceso a la vivienda formal y propicia un mercado informal donde proliferan los campamentos y la compra ilegal de terreno. El directivo apuntó que entre 2010 y 2011 hubo un aumento de ese tipo de asentamientos y que entre 2019 y 2021 se produjo una verdadera explosión, llegando hoy a 81 mil familias que habitan en 969 campamentos en el país.

La CChC junto a Déficit Cero se han impuesto la meta de abordar la falta habitacional con acciones que permitan a las familias mejorar el acceso a la vivienda, antes del 2030.

BIOBÍO: FALTAN 40 MIL VIVIENDAS

El director de Déficit Cero señaló además que en este escenario se requiere de una colaboración de muchos actores sociales, tanto públicos como privados, para generar un trabajo en conjunto que potencie ideas y acciones que aporten a terminar con la carencia habitacional.

Enfatizó que se necesita una inversión de US$ 60.000 millones (1,5% del PIB anual del país) en los próximos 10 años para subsanar el problema.

La meta de Déficit Cero es lograr que antes del 2030 las familias puedan acceder a viviendas dignas y adecuadas. Para ello, expresó Bowen, también se necesita de nuevas políticas públicas.

Una de las primeras estrategias que se han propuesto es elaborar un levantamiento del déficit habitacional en los distintos territorios, como comunas y regiones, para luego proyectar iniciativas de inversión, según las características que presente cada zona.

De acuerdo a estimaciones, la región del Biobío es la tercera región con mayor déficit habitacional, con una carencia de 40.000 viviendas. En el Gran Concepción, se requerirían de 24.000 unidades y las comunas con mayor problema son Concepción, donde se necesitan 8.000 viviendas; Talcahuano, 4.700 viviendas y Lota, 2.600 viviendas.

Entre las medidas que proponen desde Déficit Cero es que debe existir un nuevo sistema organizacional de la demanda, modernizar el mecanismo de financiamiento, ampliar la disponibilidad de suelo, realizar cambios al modelo de gestión de política urbana, diversificar la oferta e impulsar la industrialización.